Directora del Bienestar Familiar denuncia amenazas de muerte ante la Fiscalía
La directora se refirió a mensajes que recibió en redes sociales luego de estar en un control político ante el Senado.
Felipe Quintero
10:03 p. m.
Carolina Restrepo, la directora del Instituto de Bienestar Familiar (ICBF), denunció ante la Fiscalía amenazas de muerte en su contra.
La funcionaria recordó que el pasado 22 de septiembre atendió una citación de control político en la Comisión Séptima del Senado correspondiente a los debates que se han adelantado en torno al presupuesto.
La discusión en el Senado durante un control político
Durante la sesión, Restrepo se refirió a la reorganización de programas de la entidad de la siguiente forma: “Algo que se llama Familias y Comunidades, que de entrada también les adelanto que los nombres van a cambiar porque la familia es una, no son las familias”.
Esta afirmación causó revuelo y uno de los congresistas que la cuestionó en ese momento fue Duvalier Sánchez. Restrepo le respondió al decir que nunca hizo referencia a la llamada ‘familia tradicional’.
Acto seguido, la directora criticó el contenido que el senador publicó en redes sociales con relación a esta discusión. Ella aseguró que no se publicó su declaración completa ni la totalidad del debate, sino fragmentos que pudieron malinterpretarse entre los internautas.
Los mensajes que ha recibido la directora
“A partir de esa publicación, se produjo una reacción masiva en mi contra, en la que se me atribuyó una posición que nunca expresé”, señaló Restrepo al detallar las amenazas que hubo posterior a esa sesión.
Mencionó que cuatro días después, el 26 de septiembre, a su cuenta personal de Facebook llegó un intimidante mensaje cargado de insultos. Si bien esta experiencia no fue considerada como una amenaza, lo que ocurrió a continuación sí.
Restrepo manifestó que al día siguiente, una usuaria publicó un mensaje en X haciendo referencia a su ubicación. La internauta reveló que la directora se encontraba en el aeropuerto de Cali y que tenía ganas de acercarse para “preguntarle qué tiene en la cabeza”.
“En ellas se divulga el lugar preciso en el que me encontraba y se anuncia, primero por una persona y luego por otra, la intención de acercarse a mí o de verme personalmente”, denunció.

