Colombiaabril 30, 2022hace 2 meses

Dolientes en busca de la verdad, las otras víctimas de 'Otoniel'

Las víctimas piden justicia, conocer la verdad y ser reparadas, pero 'Otoniel' solo guarda silencio y no acepta su responsabilidad.

Las víctimas de ‘Otoniel’ son campesinos desplazados y abusados, muchas de esas familias tienen a sus seres queridos asesinados o desaparecidos por órdenes del Clan del Golfo. El criminal que fue despiadado con ellos hasta ahora guarda silencio, no acepta su responsabilidad en la tragedia del Urabá. Ellos solo piden conocer la verdad y ser reparadas.

“Fueron sueños que se acabaron, hijos que quedaron sin padre”. “Uno no lo supera, uno aprende a vivir con el dolor”. Son las palabras de dos personas que comparten una terrible historia engendrada por un solo victimario, ‘Otoniel’.

Primer capítulo: 'Otoniel', los inicios de un criminal despiadado y máximo jefe del Clan del Golfo

Las otras víctimas del 'Otoniel', jefe del Clan del Golfo

Un poco más allá de Caucasia, en el corazón del Bajo Cauca, Nuri Montoya sigue llorando a su papá, un campesino de la región que un día no le hizo el juego al Clan del Golfo.

“Solamente encontramos la herramienta de trabajo, las botas, la pala estaba dentro del agua, pero no estaba él, ya se lo habían llevado”.

“Que solo sea un malentendido”, se repitió una y otra vez en la lancha que lo buscó río abajo. Estaba equivocada.

“Tenía muchos signos de tortura, tenía las manos amarradas, una dañada. Ya estaba comido por los pescados, en descomposición”.

Cuando preguntó por los responsables le dieron una razón: “Lo que las personas nos dicen y según hemos averiguado por encima, que el grupo del Clan del Golfo”. 

Y así, río abajo, corrió la sangre de campesinos desde el Bajo Cauca hasta Córdoba. Cultivadores que defendían la tierra, mujeres abusadas; una cuenta extraoficial habla de 1.200 ajusticiados a nombre de ‘Otoniel’.

Segundo capítulo: Abusar niñas vírgenes y las aberraciones cometidas por 'Otoniel'

“Evidentemente hubo mucha cantidad de desplazados en Urabá, pero él se enfocó en actividades de violencia armada en contra de policías y militares”, comentó el analista John Marulanda.

La muerte era una constante en él, por eso cuando ya tenía aires de ‘todo poderoso’ ordenó apuntar las armas del Clan contra la Policía.

“Pero para darles clavo con francos y con minas hay que meterles (…) a esos helicópteros meterles”, se le escucha decir a ‘Otoniel’ en un audio.

El 31 de marzo de 2016 en Buriticá, Antioquia, Alex Ariza sintió muy cerca la orden de ‘Otoniel’: “Aproximadamente a las 8:00 de la noche nos disponíamos a hacer el relevo y nos tiraron un artefacto explosivo. De ahí nos atacaron con ráfagas de fusil, resultamos lesionados los tres compañeros y mi persona”.

Tercer capítulo: Más que familia, un imperio narcotraficante: los lazos de sangre de 'Otoniel'

Han pasado 6 años que no bastan para olvidar. “Fueron 20 minutos que creo que fueron los más largos de mi vida”, añadió Ariza.

Son 208 policías asesinados más las 14 víctimas del Black Hawk que cayó en la persecución del Clan, cerca de Chigorodó.

“Ese día también fue muy triste para mí. Varios de los hombres que teníamos infiltrados en la organización y en la zona fueron descubiertos y asesinados, eso nunca lo supo el país, pero fueron asesinados. También fue un día doloroso”, dijo el director de la Policía Nacional, Jorge Luis Vargas.

Sus órdenes llegaban a través de cartas con su puño y letra: “Pero darles duro, desaparecerlos viejo, para que cojan miedo viejo”, se lee en una de las misivas.

“Yo tengo una pérdida auditiva en el oído izquierdo, tengo una esquirla en la parte baja de la espalda que por indicaciones médicas me dijeron que no la iban a sacar y unas afectaciones en los dedos de la mano izquierda”, detalló Alex Ariza.

Justicia, el pedido de las víctimas de 'Otoniel'

En cualquier lugar de Urabá o los departamentos cercanos hay una víctima que pide justicia, por ese luto que se les volvió permanente.

“Quisiéramos saber por qué la muerte de mi hermano que lo mataron, a razón de qué fue su muerte, a razón de qué se desapareció mi tío y nunca más he sabido de él, son muchas cosas, a razón de qué nos hacen movernos de donde uno vive, donde uno se está ganando el sustento para sus hijos y quedar con las manos vacías, completamente vacías”, cuestionó Rosa Franco, otra de las víctimas de ‘Otoniel’.

Cuarto capítulo: El testimonio inédito de un narco: el hombre de confianza de 'Otoniel'

No conocen el fin de su tragedia, pero repiten de memora la chispa que la inició. “No lo conocí personalmente, pero sí es lo que se nombra en todas partes, que era de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, que ellos son los que comandan la mayoría de la zona de Córdoba, parte de Antioquia.

Ahora que se habla de extradición, ellos piensan en justicia, que hable ‘Otoniel’, que les diga por qué los mató. Tal vez ese día puedan cerrar el ciclo y tal vez sus seres queridos puedan viajar en paz.

Google News Haz de Noticias tú fuente de información aquí

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del usuario a través de su navegación. Si continúas navegando aceptas su uso. Políticas de cookies

Con su manifestación expresa de la aceptación del mensaje de información y autorización que se despliega al inicio de su navegación en el portal, así como con su navegación a través de la misma, RCN asume que usted acepta de previa, expresa e informada el uso de cookies. Sin embargo, la solicitud de aceptación de la presente política se desplegará en la parte inferior o superior del portal y en cada inicio de sesión o navegación con el objeto de que usted tenga un conocimiento claro e informado del presente contenido.