Menos recursos para el sector ambiente y deficiencias en la lucha contra el cambio climático en 2025: alerta de la Contraloría
Ambas condiciones, según el ente de control fiscal, habrían dejado “expuestas regiones con riesgo alto de desastres asociados a fenómenos de cambio climático”.
Jorge Leonardo Alzate
01:05 p. m.
Realizado el Informe sobre el Estado de los Recursos Naturales y del Ambiente (IERNA), la Contraloría hizo un llamado a fortalecer el sistema con el que se hace seguimiento a los recursos destinados a su protección.
Según el ente de control fiscal, entre 2025 y 2026 se registraron graves deficiencias en la implementación de planes contra el cambio climático e ineficiencia en la ejecución de recursos destinados al cuidado del medioambiente.
Las corporaciones autónomas regionales, por ejemplo, “cerraron el 2025 con un superávit fiscal acumulado de $1,72 billones, equivalente al 30% de su recaudo anual. Este comportamiento refleja la existencia de recursos disponibles que no alcanzaron a traducirse oportunamente en inversiones para la gestión ambiental y climática”.
Ineficiencia no responde a la falta de recursos:
Solo 13 de los 30 departamentos con un Plan Integral de Gestión del Cambio Climático Territorial (PIGCCT) reportaron avances verificables, antes o durante la evaluación realizada por el IERNA.
Ante semejante panorama, la Contraloría insiste en que “la ineficiencia en la ejecución presupuestal del sector ambiente y desarrollo sostenible no obedece principalmente a la falta de recursos, sino a dificultades recurrentes para materializar las inversiones en los territorios donde el riesgo climático exige una mayor inversión”. Sin embargo, los recursos destinados al cuidado ambiental también disminuyeron en 2025.
Presupuesto asignado al cuidado del medio ambiente se redujo casi una tercera parte en 2025:
En su informe, la Contraloría alerta que en 2025 el presupuesto asignado al cuidado del medioambiente se redujo en 32%; lo que, según la entidad, “resulta especialmente relevante en un periodo en el que la acción climática demanda fortalecer la capacidad financiera de las entidades responsables de la gestión ambiental”.
Sumado a las deficiencias en la implementación de acciones correctivas, regiones con riesgo alto de desastres asociados al cambio climático habrían quedado expuestas:
“La Contraloría identificó inequidad territorial, pues departamentos caracterizados con alta vulnerabilidad climática en la región de la Amazonía (Guainía, Guaviare y Vaupés) y la región de la Orinoquía (Arauca, Casanare y Vichada) reciben menor inversión que otros territorios con más baja exposición al riesgo”.

