Nadadora sorda de 15 años deja en alto a Colombia con 10 medallas en Panamericanos Juveniles de Ecuador
Paradójicamente, explicó que al ingresar al agua sin los audífonos que utiliza para escuchar encuentra un espacio de concentración total.
La deportista colombiana Linda Sofía Guerao, de 15 años y oriunda de Palmira, Valle del Cauca, se convirtió en una de las figuras más destacadas de los Juegos Panamericanos de la Juventud Sorda, disputados en Ecuador, al conquistar nueve medallas de oro y una de plata, un logro que la posiciona entre las atletas juveniles más sobresalientes de la delegación nacional.
La joven comenzó a practicar natación cuando tenía apenas cinco años y, desde entonces, ha dedicado años de disciplina y entrenamiento a perfeccionar su talento. Su desempeño en el certamen continental es el resultado de jornadas de preparación que incluyeron madrugadas, largas horas de práctica y constantes sacrificios tanto dentro como fuera de la piscina.
Una historia de perseverancia y superación
Para Linda, su discapacidad auditiva nunca ha sido un obstáculo para alcanzar sus metas deportivas. La deportista aseguró que siempre ha creído en sus capacidades y que esa confianza ha sido clave para llegar a lo más alto del podio.
Recordó además que su primera competencia despertó en ella una pasión que marcó el rumbo de su vida. Desde entonces, cada entrenamiento se convirtió en un paso más hacia sus objetivos. Según contó, el apoyo de su madre fue fundamental para encontrar la manera de adaptarse a los entrenamientos y superar las dificultades que podían surgir en el camino.
“Aprendí que nunca debía rendirme”, fue una de las enseñanzas que ha guiado su carrera deportiva y que hoy comparte como ejemplo para otros jóvenes.
Colombia brilló en Ecuador
Linda hizo parte de la selección juvenil colombiana integrada por 13 deportistas que representaron al país en los Juegos Panamericanos de la Juventud Sorda. En conjunto, la delegación obtuvo cerca de 50 medallas, consolidando una destacada actuación en el certamen.
La nadadora destacó especialmente su rendimiento en las pruebas individuales y en los relevos mixtos, donde también aportó preseas para el equipo nacional. Paradójicamente, explicó que al ingresar al agua sin los audífonos que utiliza para escuchar encuentra un espacio de concentración total, en el que otros sentidos cobran protagonismo y le permiten enfocarse plenamente en cada competencia.
Actualmente, la joven combina sus estudios con exigentes jornadas de entrenamiento en gimnasio y piscina, mientras mantiene intacto su sueño de seguir creciendo en el deporte de alto rendimiento. Su historia se ha convertido en un ejemplo de esfuerzo, disciplina y resiliencia para las nuevas generaciones de deportistas colombianos.


