Un incendio consumió la vivienda de Abigail y su bebé de seis meses en El Banco, Magdalena
Habitantes del barrio intentaron controlar las llamas utilizando baldes con agua mientras alertaban a familiares y organismos de emergencia.
Noticias RCN
07:08 a. m.
Una tragedia enluta a una familia del municipio de El Banco, Magdalena. Abigail y su hija Sara, una bebé de apenas seis meses, quedaron sin hogar luego de que un incendio destruyera por completo su vivienda durante la madrugada del 27 de octubre. Las llamas consumieron todas sus pertenencias y las dejaron únicamente con la ropa que llevaban puesta al momento de la emergencia.
Según relató la afectada, el incendio se registró poco después de un apagón eléctrico en el sector. La mujer contó que, tras varios minutos sin servicio de energía, escuchó una fuerte explosión dentro de la habitación donde descansaba junto a su hija.
Una explosión despertó la emergencia
Abigail aseguró que todo ocurrió cuando se encontraba durmiendo con su bebé. Tras la interrupción del servicio eléctrico, la energía regresó de manera repentina y, segundos después, se produjo una explosión que dio inicio al incendio.
“Agarré a mi niña y salí”, recordó la mujer, quien de inmediato buscó ayuda entre los vecinos. Habitantes del barrio intentaron controlar las llamas utilizando baldes con agua mientras alertaban a familiares y organismos de emergencia.
Sin embargo, el fuego avanzó rápidamente desde la habitación hacia el resto de la vivienda. Aunque varias personas intentaron sofocarlo, la intensidad de las llamas hizo imposible rescatar los enseres que se encontraban en el interior de la casa.
Una familia quedó sin nada
Tras la emergencia, la vivienda quedó reducida a cenizas. Abigail aseguró que perdió todos sus electrodomésticos, muebles, camas, ropa y las pertenencias de su hija, incluidos pañales y elementos básicos para su cuidado.
“Se quemó todo”, afirmó la mujer al describir cómo observó impotente la destrucción de su hogar.
Ahora, madre e hija enfrentan una difícil situación al no contar con un lugar donde vivir ni con recursos para cubrir sus necesidades más básicas. La familia requiere apoyo en alimentos, ropa, pañales y otros elementos esenciales para iniciar la reconstrucción de su vida tras la tragedia.
Mientras intenta sobreponerse a lo ocurrido, Abigail encuentra fortaleza en la compañía de su pequeña Sara, con la esperanza de que la solidaridad de la comunidad les permita comenzar de nuevo después de haberlo perdido todo.



