Niños que también lo perdieron todo escribieron cartas para los niños del terremoto: "No estás solo"
Desde la Fundación 33 Sueños impulsan ‘Cartas del Cielo’, una iniciativa que busca llevar consuelo hasta el Chocó.
Noticias RCN
08:37 p. m.
Después de una tragedia, hay pérdidas que no siempre pueden medirse en cifras. Para un niño, quedarse sin juguetes, sin su habitación o incluso sin su casa puede significar perder una parte de su mundo.
Pero también hay niños que, aun después de haber vivido situaciones difíciles, encuentran una manera de acompañar a otros.
Ese es el caso de María Salomé y Ángela Sofía, dos niñas que conocen de cerca lo que significa sentir miedo y perder pertenencias importantes. Ahora utilizan papel, lápices y palabras de cariño para enviarles un mensaje a los menores que resultaron afectados por el terremoto.
Estas son las cartas escritas por los niños para los afectados por el terremoto
María Salomé, a quien llaman Salo, tiene un regalo muy especial para compartir. Con entusiasmo, muestra una de las cartas que preparó para un niño que perdió sus pertenencias durante el terremoto.
En sus propias palabras escribió:
Te escribo esta carta porque supe que el terremoto dañó tus juguetes. Quiero que sepas que no estás solo.
No se trata de una carta escrita desde la comodidad de quien observa una tragedia desde lejos. Salomé conoce el valor que tienen esas pequeñas cosas para un niño y decidió utilizar sus propias palabras para acompañar a quienes hoy enfrentan una pérdida.
¿Por qué tuvieron la iniciativa de escribir sus propias cartas?
Ángela Sofía tiene nueve años y también sabe lo que significa perder cosas importantes de un momento a otro.
Desde su casa puede observar parte de la realidad que la rodea, pero su motivación para escribir va mucho más allá de lo que ve.
La niña recordó una experiencia que vivió con su familia, cuando un incendio afectó su vivienda y destruyó varias de sus pertenencias.
Yo también sentí esa conmoción.
Según contó, mientras su mamá había salido a llevarla al colegio, una cama comenzó a incendiarse. Las llamas terminaron afectando ropa, cajones y un televisor. Por eso, cuando se sentó frente a una hoja para escribirle a otro niño damnificado, no tuvo que imaginar lo que significaba perder sus juguetes o parte de su hogar. Ella ya lo había vivido.
¿Cómo nació esta cadena de solidaridad?
María Salomé y Ángela Sofía hacen parte de la Fundación 33 Sueños, donde varios niños decidieron participar en esta iniciativa.
La propuesta es sencilla, pero tiene un significado profundo: tomar una hoja de papel y convertirla en un mensaje de compañía para otro menor. Así comenzaron a aparecer más cartas.
Una de ellas dice:
Sé que perdiste tu casa y tus cosas, pero espero que nunca pierdas la esperanza.
Otra está dirigida a un niño que vio cómo el terremoto cambió su vida:
Quiero compartir contigo un poquito de lo que tengo, para que recuerdes que hay personas que se preocupan por ti.
Son mensajes escritos por niños para niños, sin discursos elaborados ni grandes palabras. Solo empatía.
Finalmente, la intención de la Fundación 33 Sueños es que estos mensajes atraviesen las distancias y lleguen directamente a los niños afectados en el departamento del Chocó.
Así, mientras las comunidades enfrentan las consecuencias del terremoto y comienzan a reconstruir sus hogares, un grupo de niños decidió aportar desde lo que tiene a su alcance.

