¿Qué ocurrió con la búsqueda de Ana Lucía Villota tras ser arrastrada por una creciente?
Los restos fueron encontrados tras semanas de rastreo privado mientras las autoridades defienden su labor.
Noticias RCN
10:02 p. m.
Ana Lucía Villota, de 45 años, fue arrastrada por la corriente junto a otros familiares cuando se movilizaban en un vehículo que terminó siendo desplazado varios metros por la fuerza del agua. Ella fue la única persona que permaneció desaparecida tras la emergencia.
Durante 47 días, su familia se negó a abandonar la búsqueda.
Lo que comenzó como una operación articulada con organismos de socorro terminó convirtiéndose, según los familiares, en una búsqueda solitaria, financiada con recursos propios y sostenida por la esperanza de hallar el cuerpo.
Ahora, el hallazgo final lejos de cerrar el caso desató una disputa pública entre los allegados de la víctima y los Bomberos de Cundinamarca sobre quién encontró realmente los restos y cómo se desarrollaron las labores.
¿Qué ocurrió con la búsqueda de Ana Lucía Villota tras ser arrastrada por una creciente?
De acuerdo con los familiares, en los primeros días tras la emergencia recibieron acompañamiento constante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Silvania y de otros organismos de socorro.
Sin embargo, con el paso del tiempo, aseguran que las búsquedas oficiales se redujeron y finalmente se suspendieron, bajo el argumento de que el operativo había pasado de una fase primaria a una secundaria.
Ante ese escenario, la familia decidió continuar en terreno por su cuenta. Miguel Villota, hermano de Ana Lucía, relató en entrevista con Canal 6 y Somos Más Noticias Colombia, que durante cerca de 30 días realizaron recorridos constantes por la ronda hídrica, desde el puente de El Ato hasta sectores lejanos como Boquerón, en trayectos que superaron los 25 kilómetros.
Para ello, contrataron personas de la zona, adquirieron equipos y compraron un dron que fue utilizado para identificar posibles puntos de búsqueda y advertir riesgos.
Según su testimonio, el pasado sábado 3 de enero, hacia las 10 de la mañana, su hermano y un trabajador de la finca encontraron los restos óseos en el sector de Piedra Ancha, jurisdicción del municipio de Tibacuy, a varios kilómetros del lugar donde ocurrió la creciente.
El hallazgo se dio, aseguran, cuando el caudal del río había disminuido considerablemente, permitiendo el ingreso a zonas que antes eran inaccesibles.
¿Qué hicieron los familiares tan pronto hallaron el cuerpo de la mujer?
La familia informó de inmediato a los Bomberos de Silvania, quienes los orientaron para que el CTI realizara el levantamiento correspondiente.
Pese a esto, un trino publicado por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, generó indignación entre los allegados de la víctima. En el mensaje se indicaba que, tras 47 días de búsqueda, los grupos de socorro habían hallado el cuerpo, versión que Miguel Villota calificó como falsa.
“El cuerpo lo encontramos nosotros”, insistió, señalando que la familia invirtió cerca de 70 millones de pesos en la búsqueda.
Aunque reconoció el apoyo logístico y el acompañamiento permanente del Cuerpo de Bomberos de Silvania, fue enfático en que el rastreo en campo y el hallazgo final fueron realizados exclusivamente por familiares y personas contratadas por ellos.
¿Por qué se dice que "suspendieron la búsqueda"?
Desde el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Silvania, el teniente Giovanni Rodríguez confirmó que el hallazgo fue hecho por la familia y habitantes del sector.
Aclaró que la institución no participó directamente en la localización de los restos y que su papel fue orientar el procedimiento posterior.
También defendió la actuación de los organismos de socorro, explicando que la suspensión de las búsquedas obedeció a la normatividad vigente, a la compleja topografía del terreno y al riesgo permanente de nuevas crecientes súbitas.
Rodríguez indicó que durante más de diez días se realizaron operaciones conjuntas con Ejército, Policía, Defensa Civil, Cruz Roja y bomberos de otros municipios, y que las condiciones climáticas y de seguridad obligaron a cesar la búsqueda en el área primaria.
Finalmente, la familia Villota, aunque golpeada por la tragedia, manifestó que el hallazgo les permite tener algo de descanso y despedirse de Ana Lucía con sepultura cristiana.
Asimismo, pidieron al gobernador rectificar la información difundida y aprovechó para hacer un llamado de apoyo a los campesinos de la región del Sumapaz, resaltando las difíciles condiciones económicas de la zona y el abandono institucional que, según él, persiste.


