¿Qué va a pasar con el financiamiento de la flota de 17 aviones Gripen que compró el gobierno Petro?
El Ministerio de Defensa advirtió en un documento de empalme los retos para asegurar los recursos y completar proceso de adquisición de la flota aérea.
Noticias RCN
08:58 p. m.
El futuro de la modernización de la flota aérea tras la adquisición de 17 aviones de combate Gripen, acordada por el gobierno de Gustavo Petro con la empresa sueca Saab, se encuentra en una encrucijada financiera que deberá resolver la administración del presidente electo Abelardo de la Espriella.
En noviembre de 2025, el gobierno saliente firmó con Saab el contrato para la compra de estos aviones de combate por valor de $16.5 billones. Las aeronaves están destinadas a reemplazar la flota actual de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, lo que representa una de las inversiones más significativas en defensa de los últimos años.
Lo que reveló el documento de empalme del Ministerio de Defensa
Ocho meses después de firmado el acuerdo, el documento de empalme del Ministerio de Defensa revela obstáculos importantes. Según el informe:
(…) el avance del 70% en la estructuración del CONPES para el sistema de aeronaves de caza, plantea un reto institucional asociado al cierre oportuno del proceso, que depende de la validación con el Ministerio de Hacienda, la consolidación en el DNP y el cumplimiento de las etapas de aprobación y trámite legislativo.
El documento reconoce explícitamente los desafíos para asegurar la compra de los aviones Gripen, señalando que la operación no logró la financiación prevista inicialmente.
Esta situación coloca a la administración entrante ante una decisión crucial sobre cómo proceder con el contrato ya firmado.
Los desafíos para el gobierno de la Espriella con la nueva flota de aviones gripen
Aunque la negociación inicial se garantizó mediante vigencias futuras, mecanismo que permite comprometer recursos de presupuestos posteriores, el gobierno de de la Espriella deberá determinar la estrategia financiera definitiva.
Las opciones incluyen realizar los pagos del contrato con cargo directo al presupuesto nacional o recurrir a esquemas de financiamiento externo.
El contrato con Saab implica no solo la adquisición de las aeronaves, sino también componentes de transferencia tecnológica, entrenamiento y mantenimiento a largo plazo.
La decisión sobre su financiación tendrá implicaciones tanto para el presupuesto de defensa como para las prioridades fiscales generales del nuevo gobierno.



