Trillizas Saavedra fueron halladas entre los escombros en el mismo orden en que nacieron
Ana María, Sofía e Isabela Saavedra Caicedo fueron localizadas en secuencia idéntica a su nacimiento. Solo una de ellas sobrevivió.
Noticias RCN
07:00 a. m.
Una tragedia familiar marca el recuerdo del devastador terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto. Las trillizas Saavedra Caicedo, de 22 años, fueron encontradas entre los escombros de uno de los edificios colapsados en Cali.
Su hallazgo se dio siguiendo exactamente el mismo orden en que nacieron hace 22 años, un detalle que estremece a quienes conocen esta devastadora historia. Ana María, perdió a sus padres, sus dos hermanas y a su tío.
Trillizas aparecieron en el mismo orden en el que nacieron
Ana María, la primera en nacer, fue también la primera en ser localizada el lunes debajo de una puerta, así lo confirmó su tío.
Ella quedó bajo la puerta, entonces los escombros, la puerta le protegió los escombros.
Ana María sobrevivió gracias a esa protección improvisada que le salvó la vida mientras el edificio se desplomaba a su alrededor.
Cuatro horas después de rescatar a Ana María, los equipos de emergencia encontraron a Sofía, la segunda en nacer. Lamentablemente, fue extraída sin vida de entre los escombros.
La última en llegar al mundo hace 22 años fue Isabela, por quien familiares y rescatistas mantuvieron la esperanza durante tres días, rogando por su supervivencia. Sin embargo, Isabela tampoco logró salir con vida.
Padre de las trillizas habló de su muerte horas antes del terremoto
Hoy Ana María es la única sobreviviente que puede contar la historia de la familia que formaron Jairo, Victoria y sus tres hijas.
Todos los demás murieron dentro del apartamento, papá y mamá abrazados en la habitación. Sofía e Isabela buscando salir del edificio. El tío de las jóvenes también perdió la vida cuando intentaba seguir los pasos de sus sobrinas, alcanzado por el peso de la estructura.
Un detalle particularmente conmovedor surge de las últimas horas antes de la tragedia. La noche anterior al terremoto, Jairo Saavedra dijo:
Anoche llega Jairo y me dice, pero ya ponéme a sonar siempre alegre, quiero que esa canción esté en mi lápida, porque me gusta tanto lo que dice, quiero que esa canción esté ahí, ya está escrito y mi familia lo sabe.



