La historia de amor de Juan Felipe Giraldo, hallado sin vida a dos días de su boda, tras el terremoto
El estudiante de 23 años quedó atrapado en el piso dos del Hotel Dibeni. Deja un hijo de dos años y una prometida que lo despidió a través de sus redes sociales.
Noticias RCN
08:25 p. m.
La tragedia del terremoto que sacudió a Pereira, capital del departamento de Risaralda, dejó una historia conmovedora. Se trata del caso de Juan Felipe Giraldo, un economista de 23 años que perdió la vida cuando faltaban apenas dos días para casarse con Natalia, el amor de su vida y madre de su hijo de dos años.
A través de sus redes sociales, Natalia se pronunció tras confirmarse el hallazgo del cuerpo de su prometido entre los escombros:
Por y para siempre mi corazón, fuiste el amor más completo que tuve, te amo para siempre.
Encontraron sin vida a Juan Felipe Giraldo dos días antes de casarse
En horas de la tarde del quinto día de búsqueda, los equipos de rescate lograron un complejo acceso a las habitaciones del segundo piso del hotel colapsado, de la cual el joven no alcanzó a salir.
El cuerpo de Juan Felipe fue recuperado entre los escombros, y las autoridades trabajaron para establecer su identidad.
La historia de Juan Felipe refleja el mismo amor que su padre demostró por él durante la búsqueda. El estudiante de economía cultivaba ese sentimiento hacia su hijo de dos años y hacia Natalia, la mujer con quien compartiría el resto de su vida.
El terremoto acabó con los sueños de la familia Giraldo a solo 48 horas de la boda que se realizaría este domingo 16 de agosto.
Padre de Juan Felipe Giraldo lo buscó en las ruinas hasta encontrarlo
Juan Felipe se hospedaba en el Hotel Dibeni, ubicado en el centro de Pereira, lugar al que había llegado unas horas antes del terremoto por motivos de negocios.
Llegó al establecimiento en la madrugada del lunes y quedó registrado en la habitación 201 del segundo piso. El hotel, de siete pisos, colapsó completamente tras el sismo.
Durante cuatro días, Hernán Giraldo, padre del joven economista, protagonizó una búsqueda incansable. Removió escombros, ayudó a los rescatistas y pidió apoyo para encontrar a su hijo con vida.
Es un berraco, él sabe que es un berraco, si él está ahí vivo, él aguanta, él aguanta lo que tenga que aguantar.
La tenacidad que demostró su padre se convirtió en símbolo del amor inquebrantable que se siente hacia un hijo. Su presencia constante en la zona del desastre conmovió a quienes seguían las labores de rescate.



