Volcán Puracé bajó de alerta naranja a amarilla tras casi dos meses de actividad: estas son las recomendaciones
El Servicio Geológico Colombiano confirmó el cambio este 29 de septiembre.
Valentina Bernal
04:38 p. m.
Después de casi dos meses bajo alerta naranja, el volcán Puracé y la cadena volcánica Los Coconucos regresaron este martes 29 de septiembre al estado de alerta amarilla.
La decisión fue tomada por el Servicio Geológico Colombiano (SGC) luego de identificar una disminución gradual en varios de los parámetros que son monitoreados permanentemente para conocer el comportamiento del sistema volcánico.
El cambio se produce después de que el pasado primero de agosto el nivel de alerta pasara de amarillo a naranja debido a modificaciones importantes en la actividad del volcán. Durante ese periodo, el SGC emitió boletines diarios para informar sobre su evolución.
¿Por qué bajó la alerta del volcán Puracé?
Cristian Santacoloma, coordinador del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, explicó que durante los últimos días varios indicadores comenzaron a acercarse nuevamente a los valores observados antes de la declaratoria de alerta naranja.
Uno de los cambios identificados está relacionado con la actividad sísmica asociada al movimiento de fluidos dentro de los conductos volcánicos. Aunque estos eventos continúan registrándose cerca del cráter del Puracé, su energía ha disminuido.
También se evidenció una reducción considerable en la altura de las columnas de gases y ceniza que son expulsadas hacia la atmósfera.
A esto se suma una disminución reciente en las concentraciones de dióxido de azufre (SO₂) y dióxido de carbono (CO₂), dos de los gases que hacen parte del monitoreo de la actividad volcánica.
En conjunto, estos cambios fueron interpretados por el SGC como una tendencia hacia una mayor estabilidad del sistema.
¿El volcán dejó de representar un riesgo?
No. El regreso a alerta amarilla no significa que el Puracé esté inactivo ni que haya terminado su actividad.
De acuerdo con el SGC, se trata de un volcán con una actividad importante, por lo que todavía pueden presentarse emisiones de ceniza y gases, así como movimientos sísmicos que podrían llegar a ser percibidos por las comunidades ubicadas en su zona de influencia.
También pueden registrarse sonidos y olores asociados con la actividad del sistema volcánico.
De hecho, los reportes del SGC durante septiembre ya mostraban que continuaba la actividad sísmica relacionada con fluidos bajo el cráter, aunque con una tendencia a la disminución.
¿Qué cambia para las comunidades con la alerta amarilla?
Durante los casi dos meses de alerta naranja, las autoridades realizaron talleres y diferentes espacios de trabajo con las comunidades cercanas al volcán y con las autoridades locales, con el propósito de fortalecer la preparación frente a una eventual situación de emergencia.
Ahora, con el regreso a alerta amarilla, el seguimiento continúa, pero la información sobre el comportamiento del volcán se entregará mediante boletines periódicos semanales.
En caso de que se registre una modificación significativa o una situación especial, el SGC podrá emitir boletines extraordinarios para informar de manera oportuna.
Recomendaciones para quienes se encuentran cerca del volcán
El SGC hizo un llamado especial a las comunidades y visitantes para evitar acercarse a las zonas altas de los edificios volcánicos de Puracé, Piocollo y Curiquinga.
La recomendación se mantiene debido a la posibilidad de emisiones de ceniza y gases que pueden representar un peligro para las personas que se encuentren cerca de los cráteres.
Las autoridades también pidieron consultar únicamente la información oficial y mantenerse atentos a los reportes del Servicio Geológico Colombiano, las alcaldías, las autoridades departamentales y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.


