Clásico europeo terminó con batalla campal en la cancha: hinchas ingresaron al campo
Los hinchas de Rangers y Celtic protagonizaron una de las escenas más lamentables del fin de semana en el fútbol mundial.
Noticias RCN
07:11 a. m.
El fútbol europeo vivió uno de los episodios más lamentables del fin de semana tras los graves disturbios registrados al término del clásico escocés entre Rangers FC y Celtic FC. El histórico enfrentamiento, conocido como el Old Firm, terminó con escenas de violencia dentro del propio terreno de juego del Ibrox Park, luego de que aficionados de ambos equipos invadieran el campo tras la eliminación del conjunto local en los cuartos de final de la copa.
El partido finalizó sin goles durante el tiempo reglamentario y la prórroga, pero en la definición desde el punto penal el Celtic se impuso 4-2 para avanzar a las semifinales. Sin embargo, lo deportivo quedó rápidamente en segundo plano debido a los enfrentamientos entre hinchas que se produjeron apenas terminó la tanda.
Celebración que terminó en caos
El origen de los disturbios se dio cuando decenas de seguidores del Celtic ingresaron al césped para celebrar la clasificación de su equipo. La invasión provocó una reacción inmediata de cientos de aficionados del Rangers, quienes también irrumpieron en el campo con la intención de confrontar a sus rivales históricos.
En cuestión de minutos, el terreno de juego se convirtió en escenario de tensión. Desde distintos sectores comenzaron a lanzarse objetos e incluso material pirotécnico. La situación obligó a la intervención urgente de la policía y del personal de seguridad del estadio, que lograron formar un cordón humano a lo ancho del campo para evitar que las hinchadas se enfrentaran directamente.
Aun con la barrera de seguridad, los seguidores de ambos clubes continuaron intercambiando insultos y provocaciones durante varios minutos. Finalmente, el orden pudo restablecerse tras la intervención de las autoridades, aunque las imágenes dejaron una fuerte preocupación en el fútbol escocés.
Un experimento que podría tener consecuencias
Los incidentes resultan especialmente delicados porque este partido representaba una prueba para el regreso masivo de aficionados visitantes en el clásico. Durante los últimos años, la presencia de seguidores del Celtic en Ibrox había sido restringida tras varios episodios de violencia registrados entre ambas hinchadas.
Este Old Firm era el primero en casi una década con un cupo considerable de entradas para la afición visitante, pero lo sucedido podría echar atrás los planes de ampliar nuevamente ese acceso.
En lo estrictamente deportivo, el Rangers dominó el encuentro con claridad. El conjunto local acumuló 24 remates y generó las principales ocasiones de gol, incluso con un tanto anulado tras la revisión del VAR por una mano de Emmanuel Fernández en la prórroga. Sin embargo, la falta de eficacia terminó pasándole factura.
El Celtic, por su parte, logró avanzar a semifinales pese a no registrar disparos directos a portería durante los 120 minutos de juego. La clasificación se concretó cuando Tomáš Čvančara convirtió el penal definitivo que selló el triunfo visitante.
La derrota supuso otro golpe para el Rangers, que venía de desperdiciar una ventaja de dos goles en el empate 2-2 ante el Celtic en liga una semana antes. Mientras tanto, la temporada escocesa vive un momento inusual: por primera vez en muchos años, ambos gigantes podrían perder el dominio del campeonato, actualmente liderado por el Heart of Midlothian FC.
Históricamente, Rangers y Celtic han monopolizado el fútbol de Escocia con 55 títulos de liga cada uno, y el último club distinto que logró coronarse fue el Aberdeen FC en la temporada 1984-1985. Sin embargo, tras los incidentes del fin de semana, el foco del fútbol escocés ya no está únicamente en lo deportivo, sino también en la necesidad urgente de reforzar la seguridad en uno de los clásicos más intensos del planeta.


