Polémica: delantero colombiano sufre ataques racistas en Brasil y su club tomó medidas
Mediante sus redes sociales, el jugador denunció los hechos.
Noticias RCN
06:02 p. m.
El balompié sudamericano vuelve a estar en el centro de la polémica tras confirmarse un nuevo episodio de discriminación. El delantero colombiano Kevin Viveros, una de las figuras destacadas del Athletico Paranaense en el Brasileirao, fue víctima de un repudiable ataque racista a través de las plataformas digitales tras disputar una nueva jornada del rentado brasileño.
Los hechos se presentaron posterior al vibrante clásico frente al Coritiba, compromiso que finalizó con un empate 3-3 y en el que el atacante cafetero logró reportarse en el marcador anotando desde el punto penal.
Sin embargo, la agresión digital no provino de un debate netamente deportivo, sino que se gestó en una fotografía familiar que Viveros compartió en su cuenta oficial de Instagram junto a su esposa y sus dos hijos.
En dicha publicación, un usuario desconocido depositó comentarios denigrantes acompañados de emojis de simios. Tras las múltiples denuncias de los internautas consternados por la situación, el perfil responsable fue eliminado de la red social.
Club de Viveros tomó medidas contra el agresor
Ante la gravedad de los hechos, el Athletico Paranaense emitió un comunicado oficial enérgico reprochando categóricamente los actos de hostigamiento y discriminación cibernética dirigidos hacia su delantero.
"El club adoptará todas las medidas necesarias, estará pendiente de las investigaciones conducidas por las autoridades competentes y colaborará para que los responsables sean identificados y respondan por sus actos", recalcó la institución rojinegra en su postura institucional.
Acciones legales de las autoridades en Brasil
Por su parte, la justicia brasileña actuó con celeridad a través de la Delegación Móvil de Atención al Fútbol y Eventos. Los oficiales a cargo confirmaron que el presunto autor del ataque cibernético ya fue plenamente identificado, tratándose de un individuo residente en el municipio de Matinhos, en el estado de Paraná.
Las autoridades locales indicaron que se encuentran a la espera de conocer si el delantero colombiano decidirá interponer una querella particular; no obstante, aclararon que el expediente será remitido de oficio ante el Ministerio Público de forma independiente a la voluntad del jugador.
Desde la delegación policial enfatizaron que "casos como este no pueden normalizarse" bajo ninguna circunstancia dentro o fuera de los escenarios deportivos.
Este nuevo suceso incrementa la presión sobre los entes rectores del fútbol sudamericano y brasileño para endurecer las sanciones ante la ola de ataques de racismo que continúan afectando a futbolistas extranjeros en la región.
