Emergencia económica 2026: 7 impuestos que golpearán el bolsillo
Si usted pertenece a uno de los cinco millones de hogares de clase media en Colombia, es momento de revisar sus finanzas.
Noticias RCN
01:15 p. m.
El 2026 se perfila como un año desafiante para el bolsillo de los estratos 3 y 4, no por una discusión técnica lejana, sino por una realidad que sentirá en la caja registradora. Un reciente informe financiero de la firma Crowe Co revela que la nueva ola de tributos derivados de la emergencia económica encarecerá desde la cerveza del fin de semana hasta las compras por internet en plataformas como Shein o Temu. Le explicamos cómo la inflación, que cerraría el 2025 sobre el 5%, y las nuevas cargas impositivas transformarán su capacidad de consumo este año.
La discusión tributaria ha dejado de ser un tema exclusivo de economistas para instalarse en la mesa del comedor de las familias colombianas. Según las proyecciones, el impacto de la emergencia económica no llegará en un solo golpe, sino a través de pequeñas fugas de dinero diarias que, sumadas, reducirán significativamente el margen de gasto de los hogares.
Con tasas de interés de consumo que rondan el 16% efectivo anual y una tasa de usura cercana al 24,36%, el acceso al crédito sigue siendo costoso. A esto se suman siete ajustes fiscales identificados por Crowe Co que presionarán el presupuesto familiar.
Fin de las compras baratas en línea: el golpe al e-commerce
Uno de los cambios más sensibles para la clase media digital es el encarecimiento de las importaciones de bajo valor. Plataformas asiáticas y de comercio electrónico, que servían como estrategia de ahorro para comprar ropa, tecnología o repuestos, dejarán de ser tan atractivas.
La reducción de la exención del IVA en estos productos implica que cada paquete que llegue a su puerta costará más. "La clase media perderá una herramienta clave para optimizar su gasto", señala Juan Carlos Arbeláez, socio de Crowe Co, advirtiendo que lo que antes era una válvula de escape frente al alto costo de vida, ahora tendrá una carga tributaria inmediata.
Los expertos advierten sobre dos efectos colaterales peligrosos:
- Regresividad: Al ser bienes de consumo social y no de lujo exclusivo, el impuesto golpea más fuerte a quienes tienen ingresos ajustados.
- Riesgo sanitario: El encarecimiento de los productos legales abre la puerta al contrabando y al licor adulterado, poniendo en riesgo la salud pública.
Vehículos y créditos: ¿El fin del carro familiar?
Tener carro propio se está convirtiendo, fiscalmente hablando, en un lujo difícil de sostener. Debido a la inflación acumulada y la devaluación, muchos vehículos familiares han cruzado los umbrales técnicos para ser gravados con mayores impuestos.
Si su vehículo fue comprado a crédito, el escenario es más complejo. Aunque los impuestos al sector financiero no se cobran directamente al ciudadano en el papel, la realidad del mercado dicta lo contrario: el costo del dinero siempre se traslada al usuario final a través de tasas, comisiones o requisitos más estrictos para acceder a vivienda o educación.
Presión a emprendedores y microempresas
La emergencia económica también pone contra las cuerdas a los pequeños negocios. Al encarecerse la importación de insumos por el nuevo IVA, el tendero o microempresario se enfrenta a un dilema vital: subir precios y perder clientes, o mantenerlos y sacrificar su rentabilidad. En una economía desacelerada, esta decisión podría significar el cierre de muchos emprendimientos que hoy sostienen a miles de familias.
El efecto acumulativo
Lo preocupante del informe no es un impuesto en particular, sino la simultaneidad de los cobros. El 2026 exigirá a las familias colombianas una reingeniería financiera para evitar que el uso de tarjetas de crédito para cubrir gastos básicos se convierta en una bola de nieve impagable.

