“Los aranceles del 50% son muy graves”: Cámara Colombo Ecuatoriana alerta sobre impacto en comercio bilateral
Olivia Díaz Granados, directora de la Cámara de Comercio Colombo Ecuatoriana, advirtió que la medida afecta gravemente la competitividad de los productos colombianos.
Noticias RCN
06:35 p. m.
La decisión del gobierno ecuatoriano de incrementar la tasa de seguridad a las importaciones provenientes de Colombia del 30% al 50% ha encendido las alarmas en el sector empresarial binacional.
Olivia Díaz Granados, directora de la Cámara de Comercio Colombo Ecuatoriana, advirtió que la medida afecta gravemente la competitividad de los productos colombianos en el mercado vecino y puede desencadenar un efecto negativo en ambos países.
Tensiones por compromisos incumplidos
Según Díaz Granados, el aumento de los aranceles responde a reclamos de Ecuador sobre compromisos no cumplidos por parte de Colombia, especialmente en materia de control fronterizo frente al narcotráfico y la minería ilegal.
También mencionó la falta de coordinación entre los ministerios de defensa de ambos países y la controversia por el caso del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, cuya detención ha generado fricciones diplomáticas. A esto se suma la restricción impuesta por Ecuador para que productos agrícolas solo ingresen por vía aérea o marítima, lo que afecta directamente el comercio fronterizo en departamentos como Putumayo, Cauca y Nariño.
Impacto económico y llamado al diálogo
La directora de la Cámara alertó que la medida golpeará tanto a empresarios colombianos como ecuatorianos. Recordó que el 40% de las medicinas consumidas en Ecuador provienen de Colombia, al igual que buena parte del sector automotor y de insumos como plásticos, empaques y papel.
“Estamos afectando a dos pueblos, a las empresas y a los empleos de ambos países”, señaló, instando a los gobiernos a desescalar el conflicto y retomar el diálogo. De lo contrario, advirtió, el vacío que dejan los productos colombianos y ecuatorianos será ocupado por importaciones de terceros países como China y Turquía, que no generan empleo ni riqueza en la región.


