Congreso de Perú destituye al presidente interino José Jerí tras cuatro meses en el cargo
Jerí fue el séptimo jefe de Estado en los últimos diez años. El parlamento escogerá a su sucesor el miércoles, 18 de febrero.
Noticias RCN
02:54 p. m.
Por falta de idoneidad para ejercer el cargo e inconducta funcional, el presidente interino de Perú, José Jerí, fue destituido por el Congreso en la jornada del martes, 17 de febrero.
Así lo dio a conocer el jefe encargado del poder legislativo, Fernando Rospigliosi: “La mesa directiva declara la vacancia del presidente de la república".
Jerí llegó al cargo en octubre de 2025, como presidente del Congreso, tras la destitución de Dina Boluarte, convirtiéndose en el séptimo jefe del Estado de los últimos diez años.
Se espera que el parlamento peruano escoja a su sucesor el miércoles, 18 de febrero, y permanezca en la presidencia interina, hasta el 28 de julio.
Dos investigaciones por presunto tráfico de influencias pesaban en su contra:
La destitución de Jerí ocurre en medio de un juicio político relámpago, tras conseguir 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones. 58 eran suficientes para lograr su remoción.
Si bien era investigado por presunto tráfico de influencias, su caso no es atípico en el país sudamericano. Desde el 2016, el parlamento ha destituido a numerosos presidentes. Un fenómeno que expertos atribuyen a la ausencia de consenso político.
Jerí llegó a la presidencia con un nivel de aprobación del 60% por su discurso contra el crimen organizado, pero las investigaciones en su contra lo hacen salir del cargo con apenas un 37%.
Jerí se va sin cumplir su tarea principal en el cargo:
Como presidente interino, Jerí debía garantizar la transparencia de las elecciones legislativas y presidenciales en abril próximo; sin embargo, buena parte de los 30 candidatos a la presidencia exigían su destitución, como explicó a la agencia AFP el analista Augusto Álvarez:
"Los partidos que apresuran la destitución lo hacen porque creen que eso podría ayudarlos a obtener más votos en la elección del 12 de abril". Su diagnóstico para el país no es muy alentador. Según dijo:
"Tener un nuevo relevo en la presidencia —el cuarto en el actual lustro político— no resolverá nada de la profunda crisis institucional que vive el país".
