Justicia alemana condena a cadena perpetua a hombre que arrolló con un auto una marcha en Múnich en 2025
La acción del acusado fue calificada como un acto deliberado de violencia contra civiles.
Noticias RCN
AFP
06:32 a. m.
La justicia alemana sentenció este jueves a cadena perpetua a Fahrad N., un afgano de 25 años, por el ataque perpetrado en febrero de 2025 contra una marcha sindical en Múnich, que dejó dos muertos y alrededor de 40 heridos.
El Tribunal Regional Superior de la capital bávara destacó la “gravedad especial” del delito y concluyó que el acusado embistió deliberadamente a los manifestantes con su vehículo.
El presidente del tribunal, Michael Höhne, describió el lugar del crimen como “un verdadero campo de destrucción”. La condena responde a las peticiones de la Fiscalía Federal, que había solicitado prisión perpetua, mientras que la defensa pedía 15 años de cárcel y su ingreso en un hospital psiquiátrico.
Finalmente, el joven fue hallado culpable de dos homicidios, 23 intentos de homicidio, 19 cargos de lesiones graves y tres de lesiones intencionales.
El ataque durante la Conferencia de Seguridad
El 13 de febrero de 2025, unas 1.400 personas marchaban por el centro de Múnich convocadas por el sindicato de servicios Verdi, en vísperas de la Conferencia sobre Seguridad y en plena campaña electoral alemana. Al volante de un BMW Mini, Fahrad N. rebasó a la policía que escoltaba la movilización y se lanzó contra la multitud, recorriendo 23 metros antes de que el vehículo quedara inmovilizado.
El ataque se produjo en un contexto de alta tensión política y de seguridad, con líderes internacionales reunidos en la ciudad. La acción del acusado fue calificada como un acto deliberado de violencia contra civiles.
Radicalización y motivaciones
Según los investigadores, el joven afgano, aficionado al fisicoculturismo y considerado “perfectamente integrado” en la sociedad alemana, se radicalizó en los meses previos al ataque bajo la influencia de clérigos afganos a través de redes sociales.
Convencido de que los países occidentales eran “responsables del sufrimiento de la población musulmana en Afganistán y Oriente Medio”, el acusado creía que debía “matar a personas elegidas al azar en Alemania”. Su condena busca enviar un mensaje contundente frente a la violencia extremista en Europa.


