Lula y Flávio Bolsonaro libran una reñida batalla electoral marcada por polémicas y desinformación en Brasil
Los sondeos otorgan una leve ventaja a Lula, aunque proyectan una segunda vuelta el próximo 25 de octubre debido al estrecho margen.
Noticias RCN
AFP
06:54 a. m.
Brasil se prepara para acudir a las urnas este domingo en unas elecciones presidenciales altamente polarizadas en las que el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, busca un cuarto mandato frente al senador conservador Flávio Bolsonaro.
A pocos días de la votación, ambos candidatos intensificaron sus ataques mutuos en una contienda que se ha caracterizado por acusaciones políticas, controversias religiosas y una intensa disputa por el voto indeciso.
Los sondeos otorgan una leve ventaja a Lula, aunque proyectan una segunda vuelta el próximo 25 de octubre debido al estrecho margen entre los aspirantes. Analistas consideran que la elección permanece abierta y que el comportamiento de los votantes indecisos en los últimos días de campaña será determinante para definir el resultado.
La religión y las redes sociales se toman el debate
La recta final de la campaña estuvo marcada por controversias amplificadas en redes sociales. Lula, quien cuenta con amplio respaldo entre sectores católicos, difundió una información falsa según la cual Bolsonaro pretendía retirar a Nossa Senhora Aparecida como patrona de Brasil, lo que provocó una fuerte reacción del senador conservador, que calificó la versión como una “fake news”.
Por su parte, Bolsonaro acusó al presidente de ser “machista” tras unas declaraciones sobre los exámenes de próstata que rápidamente se viralizaron y fueron sacadas de contexto en plataformas digitales. Estas polémicas se sumaron a un ambiente electoral ya cargado por escándalos de corrupción y una creciente fatiga ciudadana frente a la confrontación política.
Economía, seguridad y el peso de Trump en la campaña
Lula afronta la elección destacando indicadores como la reducción del desempleo, una inflación bajo control y medidas sociales dirigidas a los sectores más vulnerables, entre ellas el fortalecimiento del programa Bolsa Familia y la prohibición de las apuestas en línea. Además, ha insistido en la defensa de la soberanía brasileña y ha rechazado cualquier injerencia extranjera en el proceso electoral.
Mientras tanto, Flávio Bolsonaro centra su discurso en el combate a la inseguridad, una de las principales preocupaciones de la población. Aunque enfrenta cuestionamientos judiciales por presuntos hechos de corrupción, su campaña asegura que las encuestas suelen subestimar el apoyo electoral de la derecha brasileña.
La elección también ha despertado la atención internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que sigue de cerca los comicios brasileños, aunque hasta ahora no ha expresado un respaldo directo a Bolsonaro. Tanto el entorno de Lula como aliados del senador consideran que una intervención más activa del mandatario estadounidense podría resultar contraproducente para la candidatura conservadora.
Con un escenario polarizado y un electorado dividido, Brasil se encamina hacia una de las elecciones más disputadas de los últimos años, en la que millones de ciudadanos deberán elegir entre la continuidad del proyecto de Lula o el ascenso de una nueva apuesta conservadora encabezada por el apellido Bolsonaro.



