“Si algo vital llega a fallar, les toca improvisar”: los riesgos de Artemis II en el lado oculto de la Luna
Durante el tránsito de la cápsula Orión por el lado oscuro de la Luna, los astronautas se enfrentan a condiciones únicas.
Noticias RCN
05:47 p. m.
La misión Artemis II continúa marcando hitos históricos para la humanidad. En su sexto día de viaje, la cápsula Orión logró superar la distancia máxima alcanzada por un ser humano desde la Tierra, convirtiéndose en una prueba crucial para el futuro de la exploración espacial.
El astronáutico, profesor y divulgador científico José Manuel Bautista, entrevistado por Noticias RCN, destacó la importancia de este momento: “Estamos probando una cápsula que fue diseñada para espacio profundo y la mejor manera de hacerlo es irse lo más lejos posible”.
Pruebas extremas en el lado oculto de la Luna
Durante el tránsito por el lado oscuro de la Luna, los astronautas se enfrentan a condiciones únicas. La pérdida temporal de comunicaciones, debido a la masa lunar que bloquea las ondas de radio, obligará a la tripulación a ejecutar tareas de observación y experimentación sin apoyo inmediato desde la Tierra.
Bautista explicó: “Si algo vital llega a fallar, les toca improvisar, porque no tienen una guía por radio”.
Además, la nave se expuso a temperaturas extremas, cercanas a los -270 ºC, poniendo a prueba los sistemas de sostenimiento vital y los materiales aislantes de Orión.
Los astronautas realizaron fotografías, audios y notas de voz con tablets equipadas con la aplicación Lunar Targeted App, que permite vincular observaciones geológicas con registros digitales en 3D.
Riesgos y futuro de la exploración
La misión también evalúa el impacto de la radiación en el cuerpo humano y en muestras biológicas, como médula ósea, incluidas en el experimento Avatar. Según Bautista, “ellos mismos son parte de los experimentos científicos, sus propios cuerpos están poniéndose a prueba como la nave de Orión”.
Aunque los riesgos son altos —con una probabilidad de fallo de 1 en 40 durante el lanzamiento y 1 en 30 en el regreso—, estas pruebas son necesarias para garantizar la seguridad en futuras expediciones, incluyendo la instalación de una base lunar proyectada para 2028 y el eventual viaje a Marte.


