Fecha en la que hospitales pondrían fin a la atención de afiliados de la Nueva EPS
Los centros hospitalarios públicos de Risaralda solo atenderán urgencias vitales tras el ultimátum por una deuda superior a los 57.000 millones de pesos.
Noticias RCN
06:39 p. m.
Los hospitales públicos de Risaralda anunciaron la suspensión de servicios médicos no urgentes para más de 400.000 afiliados a la Nueva EPS a partir del viernes 16 de enero, debido a las millonarias deudas acumuladas por esta entidad intervenida por el gobierno nacional.
La crisis hospitalaria afecta principalmente al Hospital San Jorge de Pereira, el principal centro asistencial de la región, al cual la Nueva EPS adeuda 57.000 millones de pesos.
Adicionalmente, otra EPS intervenida, Asmet Salud, mantiene una deuda pendiente de 34.000 millones de pesos con esta misma institución.
Esta situación ha generado que el hospital acumule obligaciones con sus proveedores por 40.000 millones de pesos y comience a registrar retrasos en sus pagos.
Hospitales pondrían fin a la atención de afiliados de la Nueva EPS
Los gerentes de las empresas sociales del Estado en Risaralda advirtieron en reunión que, si no hay un pago efectivo a partir del 16 de enero, las empresas sociales del Estado no tendrían como continuar.
La medida implica que únicamente se atenderán urgencias vitales, quedando suspendidos servicios como cirugías programadas, hospitalización, citas médicas, odontología y otros procedimientos especializados.
Entre los pacientes más afectados se encuentran quienes reciben tratamientos oncológicos, cuyos procesos de salud quedarían paralizados. La situación se agrava considerablemente para estos usuarios, quienes ya enfrentan dificultades para recibir atención en otros centros de salud de la región.
La grave situación que enfrentan los afiliados a la Nueva EPS
Los directivos hospitalarios responsabilizan al Gobierno Nacional por los cambios frecuentes de interventores y gerentes regionales de la Nueva EPS. Señalan que esta rotación constante afecta los acuerdos de pago previamente establecidos, ya que los nuevos funcionarios desconocen los compromisos adquiridos por sus antecesores, impidiendo el cumplimiento efectivo de las obligaciones financieras.
La situación se complica aún más considerando que parte de la cartera morosa se ha vuelto irrecuperable, con deudas acumuladas desde hace varios años. Esta problemática administrativa deja a los usuarios en desamparo, quienes no saben a dónde acudir ni qué trámites seguir ante los constantes cambios en la operación de la entidad.
El ultimátum de los hospitales públicos representa un punto crítico en la crisis del sistema de salud regional, afectando a cientos de miles de personas que dependen de estos servicios para sus necesidades médicas esenciales.



