Commotio cordis, la condición que explicaría la muerte de Jesús de Miguel
¿Qué es la commotio cordis? La posible causa de muerte del futbolista Jesús de Miguel
Nicolás Salgado
06:07 p. m.
Un golpe directo en el pecho durante un partido de fútbol puede desencadenar una alteración eléctrica del corazón con consecuencias mortales. Esa es la explicación médica que especialistas plantearon al analizar el caso de Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, fallecido después de sufrir un impacto durante un encuentro frente al Andorra, en España.
El término que surgió tras conocerse el caso es commotio cordis, una condición poco frecuente que puede provocar un paro cardíaco repentino incluso en personas sin enfermedades cardíacas conocidas.
La hipótesis fue expuesta por profesionales de la medicina de emergencias y por especialistas en traumatología deportiva, quienes explicaron cómo un impacto en una zona específica del tórax puede alterar el funcionamiento eléctrico del corazón.
¿Qué es la commotio cordis y cómo puede provocar la muerte?
La commotio cordis es un fenómeno que ocurre cuando un golpe sobre la región precordial —la parte del pecho situada delante del corazón— altera el ritmo cardíaco en un momento particularmente vulnerable del ciclo eléctrico del órgano.
De acuerdo con especialistas de la Sociedad Española de Medicina de Emergencias, el impacto puede desencadenar una arritmia grave, incluso cuando no existe una lesión estructural previa en el corazón.
Una de las alteraciones más peligrosas es la fibrilación ventricular. En esta condición, los ventrículos presentan una actividad eléctrica desorganizada que impide que el corazón bombee sangre de manera efectiva.
El fenómeno está relacionado con un instante específico de la repolarización cardíaca. Si el golpe coincide con esa breve ventana, puede desencadenar una alteración eléctrica capaz de producir una parada cardiorrespiratoria.
¿Por qué un golpe en el pecho puede detener el corazón?
El traumatólogo deportivo Diego García Germán explicó que el impacto puede afectar el sistema de conducción eléctrica del corazón y provocar una arritmia maligna.
Esto significa que el problema no necesariamente se origina en una lesión física de gran magnitud. Un golpe aparentemente puntual puede alterar la coordinación de los impulsos eléctricos que permiten al corazón contraerse y mantener la circulación sanguínea.
La commotio cordis se ha descrito especialmente en jóvenes que practican deportes, aunque también puede presentarse durante actividades cotidianas. No es necesario que la persona tenga antecedentes de problemas cardíacos.
¿Se puede sobrevivir a una commotio cordis?
La atención inmediata es determinante. Ante una parada cardiorrespiratoria, iniciar maniobras de reanimación y utilizar un desfibrilador externo automático, cuando está disponible, puede aumentar las posibilidades de supervivencia.
Sin embargo, los especialistas advierten que estos episodios representan una emergencia de alto riesgo y que la recuperación no está garantizada, incluso cuando se activa rápidamente la cadena de atención.
En el caso de Jesús de Miguel, los equipos médicos lograron reanimarlo después del episodio ocurrido durante el partido, pero su condición neurológica se agravó con el paso de las horas.
Por ahora, la commotio cordis permanece como una posible explicación médica del desenlace. La determinación definitiva de lo ocurrido dependerá de las evaluaciones correspondientes.


