Un sueño cumplido para más de 500 quinceañeras de Cundinamarca en el Parque Jaime Duque
Un programa social, liderado por Lizeth Reina, volvió a convertir en realidad el sueño de jóvenes que, por razones económicas, no habían podido vivir esta tradición.
Noticias RCN
11:22 a. m.
Este 21 de febrero, el Parque Jaime Duque se convirtió en el escenario de una celebración poco habitual por su magnitud y significado. Más de 550 niñas de distintos municipios de Cundinamarca llegaron hasta Tocancipá para vivir el sueño de celebrar sus 15 años.
Para la mayoría, no se trataba solo de una fiesta, era la oportunidad de vivir una tradición profundamente arraigada en Colombia y América Latina, un rito simbólico que marca el paso hacia una nueva etapa de la vida.
Sin embargo, para muchas familias, las limitaciones económicas habían hecho que esa ilusión fuera inalcanzable.
Detrás de la iniciativa está Lizeth Reina, quien ha convertido su historia personal en motor de transformación para otras jóvenes. Impulsora del programa, recibió como anfitriona a las niñas y a sus familias en una jornada que ya suma más de 1.500 beneficiadas a lo largo de los años.
Así fue como las quinceañeras cumplieron su sueño
Desde tempranas horas de la madrugada, el equipo organizador trabajó para que cada detalle estuviera listo.
Jornadas de maquillaje, entrega de vestidos y coordinación logística hicieron parte de una producción diseñada para que ninguna joven sintiera que su celebración era distinta o menor.
Las niñas llegaron desde municipios como Tocancipá, Zipaquirá, Cajicá y Gachancipá, acompañadas por madres, abuelas y hermanos. En las graderías, las cámaras no descansaron y los aplausos fueron constantes. La emoción no era solo de las quinceañeras, sino de las familias enteras que veían materializado un anhelo largamente esperado.
Reina explicó que este proyecto nació de una experiencia personal. Ella vivió la frustración de no poder tener esa celebración en su momento. Hoy, esa memoria se traduce en compromiso y en la convicción de que cada niña merece sentirse reconocida y valorada.
¿Quién patrocinó la fiesta de 15 años de 550 niñas en Cundinamarca?
La dimensión del evento no sería posible sin el apoyo de la empresa privada y de donantes que han entendido el impacto social de la iniciativa. La articulación con el sector empresarial ha permitido sostener el programa en el tiempo y garantizar que cada edición cuente con los recursos necesarios.
Vestidos, logística, producción y atención personalizada hacen parte de un engranaje que va más allá de una organización puntual. Un trabajo continuo que demuestra que el compromiso social puede trascender el discurso y convertirse en acción concreta.
Para muchas de las jóvenes, esta celebración representa algo más profundo que una tarde especial. Es un mensaje de reconocimiento y de confianza. Es saber que hay personas que creen en ellas y que apuestan por su bienestar.
La jornada en el Parque Jaime Duque tuvo un peso emocional evidente. Cada sonrisa, cada abrazo y cada fotografía fueron testimonio de una experiencia que difícilmente se borrará de la memoria de quienes participaron.
Con esta edición, el programa supera las 1.500 niñas beneficiadas, consolidándose como una de las iniciativas sociales más significativas en la sabana de Cundinamarca. Y mientras existan empresas, organizaciones y personas dispuestas a respaldar el proyecto, el sueño seguirá llegando a más jóvenes.



