Cancillería desata polémica por "Academia Diplomática Popular" para acceder al servicio exterior
El cartel que generó críticas entre diplomáticos exhibe en primer plano a Harold González González, director de la Academia Diplomática.
La Cancillería lanzó un cartel publicitario para promover cursos de ingreso a la carrera diplomática que ha generado preocupación entre diplomáticos y exembajadores.
El aviso, que presenta la convocatoria como una iniciativa “popular”, es visto como un giro en la política de acceso al servicio exterior, pues elimina requisitos tradicionales como formación específica, dominio de un segundo idioma y experiencia previa.
Academia Diplomática “Popular” y propaganda institucional
El cartel muestra en primer plano a Harold González González, director de la Academia Diplomática, rebautizada en el aviso como “Academia Diplomática Popular”, lo que ha sido interpretado como propaganda institucional personalizada.
González, quien fue directivo de Colombia Humana, partido del presidente Gustavo Petro, aparece como rostro de la campaña, lo que refuerza las críticas sobre un uso político de la convocatoria.
Diplomáticos consultados señalan que históricamente no han existido cursos previos para ingresar a la carrera, ya que la formación se realiza después del concurso de méritos. Por ello cuestionan de dónde proviene la asignación presupuestal para esta nueva iniciativa.
Preocupaciones por recolección de datos y calendario electoral
El proceso de inscripción solicita datos personales como correos y teléfonos, pero no exige requisitos académicos ni profesionales.
Según testimonios, la difusión de la convocatoria se estaría realizando en barrios, lo que despierta sospechas de un posible uso electoral de la información recolectada.
Además, el cronograma oficial indica que el curso iniciaría el 23 de septiembre, fecha en la que ya habrá un nuevo presidente, un nuevo canciller y una nueva administración.
Esto alimenta la incertidumbre sobre la viabilidad real del programa y refuerza las críticas de que se trata más de una estrategia política que de un mecanismo legítimo de acceso a la carrera diplomática.


