Disidencias (CNEB) de Walter Mendoza buscan negociar con el gobierno tras el fin del diálogo
El grupo armado ofrece un cese de hostilidades unilateral y revelar verdades sobre el conflicto después de finalización de las negociaciones.
Yhonay Díaz
02:26 p. m.
La Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano (CNEB), una disidencia de las Farc lideradas por José Vicente Méndez, alias Walter Mendoza, envió una carta al presidente Abelardo de la Espriella expresando su voluntad de retomar el proceso de paz.
Esta iniciativa se da tan solo días después de que el gobierno cancelara oficialmente la mesa de diálogos con este grupo ilegal.
La solicitud representa un giro en la estrategia de seguridad del nuevo mandatario, quien, desde su posesión, el pasado 7 de agosto, ha mantenido una posición firme de no negociar con organizaciones criminales.
Las promesas de la (CNEB) para negociar con el gobierno
La Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano, como se autodenomina esta estructura, había visto terminada su mesa de diálogo mediante la resolución 346, firmada por el gobierno de De la Espriella por ausencia de voluntad de paz.
En otra carta dirigida al Ministerio de Justicia, el grupo armado ratifica su intención de transitar hacia la vida civil y plantea compromisos específicos.
Según confirmó la abogada que representa a alias Walter Mendoza, el cabecilla se compromete en la carta a implementar un cese de hostilidades unilateral, reparar a las víctimas del conflicto y decir la verdad sobre hechos no esclarecidos.
En el documento también promete colaborar en la reconstrucción de una verdad histórica del conflicto armado colombiano.
Desde el Ministerio de Justicia confirmaron haber recibido la solicitud y señalaron que esta entidad será la encargada de analizar y emitir una respuesta. El gobierno no ha adelantado cuál será su posición frente a esta nueva petición.
Otros cabecillas de grupos armados buscan negociar con Abelardo de la Espriella
Paralelamente, cabecillas de otros grupos armados como las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra han manifestado su disposición a entregarse a las autoridades.
Estos acercamientos coinciden con la intensificación de operaciones militares en diferentes regiones del país, como parte de la nueva política de seguridad implementada por el gobierno de De la Espriella.
El mandatario ha sido claro en desmontar las mesas de negociación heredadas de la política de paz total. De la Espriella estableció, al tomar el poder, que no habrá diálogos con estructuras narcoterroristas.



