Proyecto busca que Bogotá se convierta en una ciudad inteligente: ¿Qué cambiaría?
El proyecto busca financiar un nuevo sistema de alumbrado inteligente, simplificar algunos impuestos, otorgar alivios.
Noticias RCN
07:03 a. m.
Bogotá podría tener importantes cambios en materia tributaria, infraestructura e incentivos para la inversión. La Administración Distrital presentó ante el Concejo el proyecto de Acuerdo 724 de 2026, denominado Ciudad Inteligente, una iniciativa que plantea nuevas herramientas para fortalecer las finanzas del Distrito y, al mismo tiempo, impulsar el desarrollo económico de la capital.
De acuerdo con las proyecciones de la Administración, las medidas permitirían atraer $78,3 billones en nuevas inversiones privadas durante los próximos diez años, generar cerca de 215.000 empleos, promover la construcción de 94.500 viviendas y crear unas 30.000 opciones de arriendo.
La secretaria de Hacienda, Ana María Cadena, aseguró que el proyecto fue construido luego de conversaciones con gremios, concejales y ciudadanos, y que su objetivo es dejar herramientas para el futuro de Bogotá.
¿Qué cambiaría si Bogotá se convirtiera en una ciudad inteligente?
Uno de los principales cambios planteados es la transformación del alumbrado público de Bogotá. La idea es que esta infraestructura no se limite únicamente a iluminar las calles, sino que incorpore nuevas tecnologías para prestar otros servicios.
El proyecto propone el uso de luminarias LED, sistemas de telegestión y una red basada en el internet de las cosas (IoT). Con estas herramientas, el Distrito busca mejorar la eficiencia del servicio, fortalecer la seguridad y ampliar las posibilidades de conectividad y gestión de la movilidad.
Para financiar esta modernización, la Administración plantea crear una sobretasa que estaría asociada al impuesto predial y que tendría valores diferenciados según las características y el uso de cada inmueble.
¿Quiénes tendrían que pagar la sobretasa del alumbrado?
La propuesta establece que las viviendas y pequeños comercios de los estratos 1, 2 y 3 quedarían exentos de este pago.
Para los predios que sí tendrían que asumir la contribución, la Secretaría de Hacienda calcula pagos promedio mensuales equivalentes a:
- Estrato 4: $11.000 mensuales.
- Estrato 5: $19.000 mensuales.
- Estrato 6: $29.000 mensuales.
- Predios comerciales: $67.000 mensuales, en promedio.
Sin embargo, esto no significa que los ciudadanos recibirían un nuevo cobro mensual en la factura de energía o de servicios públicos. El valor sería incorporado dentro del pago anual del impuesto predial.
¿Qué beneficios tendrían las empresas que inviertan en Bogotá?
Otro de los pilares del proyecto es la creación de incentivos para atraer nuevas empresas y promover que las compañías que ya operan en Bogotá realicen inversiones adicionales.
Los nuevos contribuyentes que realicen inversiones de al menos $4.600 millones en activos fijos podrían acceder a una exención progresiva del impuesto de Industria y Comercio, ICA, durante un período de hasta diez años.
Por su parte, las empresas que ya se encuentran instaladas en la capital podrían recibir beneficios de entre el 60% y el 80% en el ICA, dependiendo de las nuevas inversiones que desarrollen.
La iniciativa también busca impulsar el llamado Distrito Aeroportuario, especialmente en las localidades de Fontibón y Engativá. Allí se proponen incentivos relacionados con los impuestos de ICA, predial y delineación urbana para proyectos que contribuyan a generar empleo.
¿Habrá beneficios para proyectos de vivienda y renovación urbana?
El proyecto también contempla estímulos tributarios para promover la renovación de diferentes sectores de la ciudad, impulsar nuevas alternativas de vivienda en arriendo y recuperar edificaciones ubicadas en zonas de valor patrimonial.
Por ejemplo, los propietarios que aporten inmuebles a proyectos de vivienda ubicados en áreas de renovación urbana o en Proyectos de Renovación Urbana para la Movilidad Sostenible podrían obtener una exención del 100% del impuesto predial durante los primeros cinco años.
Posteriormente, el beneficio se reduciría de manera gradual hasta llegar al décimo año.
También se plantean incentivos para los proyectos de vivienda destinados al arrendamiento especializado. Aquellos que tengan mínimo 50 unidades, un único propietario y matrícula de arrendador podrían recibir una exención del 90% del impuesto predial durante los primeros cinco años, con una disminución progresiva del beneficio en los años siguientes.
En materia de patrimonio, durante los próximos cinco años se propone una exención del 100% del impuesto de delineación urbana para proyectos de adecuación o reforzamiento de inmuebles ubicados en sectores históricos del Centro Histórico y Teusaquillo.
¿Quiénes podrían acceder a los alivios por deudas con Bogotá?
Uno de los puntos que podría beneficiar directamente a más de un millón de contribuyentes es el paquete de alivios para quienes tienen obligaciones tributarias pendientes con el Distrito.
Según la propuesta, las personas que paguen la totalidad del capital adeudado, sin importar el impuesto o la vigencia de la deuda, podrían recibir un descuento del 50% en los intereses y sanciones.
La fecha límite propuesta para acceder a este beneficio sería el 18 de diciembre de 2026.
Además, la iniciativa plantea eliminar definitivamente el ReteICA para emprendedores por pagos realizados con tarjetas débito y crédito, así como el impuesto de Publicidad Exterior Visual y el impuesto unificado de Fondo de Pobres, Azar y Espectáculos.
¿Cómo cambiaría el impuesto de Industria y Comercio?
El proyecto también propone simplificar la estructura del ICA, con el propósito de facilitar las declaraciones tributarias y reducir errores entre los contribuyentes.
Actualmente existen 13 tarifas que incluyen valores de hasta dos decimales. La propuesta es reducirlas a siete tarifas expresadas en números enteros, mediante un proceso de redondeo.
Según la Administración Distrital, la mayoría de las actividades económicas terminarían con tarifas inferiores a las actuales.
Sin embargo, también se plantea revisar algunos tratamientos preferenciales en sectores considerados con mayor capacidad contributiva o relacionados con externalidades negativas. Los cambios se concentrarían en tres actividades:
- El sector financiero, sin incluir los fondos de empleados.
- El comercio de alcohol y tabaco, aunque no incluiría a bares ni restaurantes.
- El comercio de vehículos, que pasaría a aplicar la tarifa general establecida para el sector comercial.




