El abrazo que conmueve a Colombia: familia de falso positivo perdona a militar en plena audiencia
El emotivo acto de reconciliación, ocurrido en un proceso de justicia transicional, es viral en redes sociales.
Noticias RCN
07:10 p. m.
En una audiencia de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) realizada en Medellín, se registró un momento conmovedor. Una familia víctima de falsos positivos decidió abrazar y perdonar al exmilitar señalado de haber ordenado la muerte de su ser querido.
El hecho ocurrió durante la comparecencia del teniente en retiro Andrés Mauricio Rosero Bravo, quien reconoció su responsabilidad en el asesinato de John Darío Giraldo Quintero, ocurrido en 2003 en la vereda El Jordán, en Cocorná (Antioquia).
El crimen fue presentado en su momento como una baja en combate, una práctica que forma parte del fenómeno de ejecuciones extrajudiciales conocidas como falsos positivos.
Un acto de perdón en medio de la verdad judicial
Durante la diligencia, la madre y la hija de la víctima, Rosalba Angélica Quintero de Giraldo y Yésica Natalia Giraldo Marín, protagonizaron un gesto que trascendió lo judicial. Explicaron que su decisión de perdonar surgió de un proceso espiritual profundo. “Como muestra de nuestro perdón real y sincero, queremos brindarle un abrazo”, expresaron antes de acercarse al exmilitar.
Visiblemente afectado, Rosero Bravo respondió entre lágrimas: “Perdón, por favor”. La respuesta de la familia fue inmediata: “Le perdono”. El momento fue interpretado como un acto genuino de reconciliación, alineado con los principios de verdad, justicia, reparación y no repetición que rigen a la JEP.
Además del perdón, los familiares destacaron la importancia de la verdad revelada. Agradecieron que el compareciente haya reconocido su responsabilidad y expresaron su esperanza de que continúe colaborando con la justicia para contribuir a la reparación de otras víctimas.
Detalles del caso y reconocimiento de responsabilidad
Según lo expuesto en la audiencia, Rosero Bravo integraba el Batallón de Artillería No. 4 ‘Coronel Jorge Eduardo Sánchez’ (BAJES), cuyos miembros estuvieron implicados en varios casos de ejecuciones extrajudiciales entre 2002 y 2007.
En el relato presentado por la magistratura, se indicó que las víctimas fueron retenidas, señaladas como supuestos guerrilleros y posteriormente asesinadas tras una planificación previa.
La magistrada auxiliar Ángela Galvis explicó que los hechos involucraron coordinación con actores armados ilegales, incluyendo la obtención de armas por parte de grupos paramilitares. El propio Rosero Bravo confirmó que consiguieron un fusil AK-47 para montar la escena del supuesto combate.
En este contexto, el exmilitar reafirmó su compromiso. “Mi posición y todo mi ser está acá para tratar de reparar todo este sufrimiento”, aseguró ante la familia.

