¿Quién era el empresario que fue asesinado por sicarios afuera de un gimnasio en Bogotá?
También asesinaron al escolta en la tarde del miércoles 11 de febrero. Autoridades investigan.
Nicolás Martínez Sánchez
09:08 a. m.
Un macabro asesinato cambió la tranquilidad que se vivía en el norte de Bogotá durante la tarde del miércoles 11 de febrero.
Dos personas, empresario y escolta, estaban en un gimnasio por la calle 85 con Carrera Séptima, sector de Cabrera. A la salida, fueron abordados por sujetos armados que, sin mediar palabra, les dispararon.
¿Quién era Gustavo Andrés Aponte?
Las víctimas fueron trasladadas a la Clínica Country, pero nada se pudo hacer. La primera hipótesis indica que los sicarios estaban esperándolos desde hace 15 minutos. Uno de ellos estaba vestido con traje y corbata.
El empresario asesinado era Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, dueño de Arroz Sonora. La compañía se dedica a la producción y comercialización de productos agroindustriales.
Comenzó el 10 de septiembre de 1978 en Girardot y a finales de los 80, la familia Aponte adquirió un porcentaje del Molino Sonora. Para 1993, compró a la empresa en su totalidad. La última a noticia es que en 2025 había cambiado su imagen corporativa.
¿Quién era el escolta?
Asimismo, estaba presente en el consejo directivo de la Fundación Gustavo Aponte Rojas, según lo revelado por la FM. Muestra de ello era su devoción por la Virgen y el apoyo que le brindaba a las causas sociales.
Aponte era reconocido por su cercanía a la iglesia, la atención a los desfavorecidos y tenía pasión por el deporte. El escolta asesinado fue identificado como Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, quien estuvo vinculado a la Policía hasta hace pocos años.
El empresario también fue cercano a la familia de Miguel Uribe Turbay, acompañándola y liderando oraciones. Su esposa, María Claudia Tarazona, envió un mensaje de condolencias.
“Él y su esposa me acompañaron varias veces en la clínica, en la misa y en mi duelo. Qué dolor, angustia y tristeza”, publicó en sus redes.
Por su parte, la hermana de Uribe Turbay, María Carolina Hoyos, rememoró el apoyo que le brindó: “Recuerdo especialmente dos momentos que nunca olvidaré: una vez entró conmigo a la UCI y llevó la Virgen María hasta la habitación de Miguel. Y hace pocos meses, cuando Miguel ya había muerto, llevó nuevamente la Virgen María a nuestra casa y volvimos a rezar, a pedir consuelo y su amor”.

