Ley de rescate fiscal pondrá a prueba las mayorías del Gobierno en el Congreso: esto dicen los senadores Ariel Ávila y Hernán Cadavid
La posibilidad de que la iniciativa contemple medidas tributarias ya genera discusión entre los partidos.
La radicación de la denominada ley de rescate fiscal, prevista para las próximas horas, se perfila como la primera gran prueba política para el Gobierno en el Congreso. Senadores de distintas orillas coinciden en que la discusión de esta iniciativa permitirá medir la solidez de las mayorías legislativas del Ejecutivo y anticipar el ambiente para otros proyectos clave que serán debatidos durante las próximas semanas.
El senador Ariel Ávila, del Partido Verde, aseguró que hasta ahora las iniciativas tramitadas por el Congreso han seguido un curso normal, pero advirtió que los debates más complejos apenas comienzan. Según explicó, la ley de rescate fiscal, una eventual reforma a la consulta previa y los ajustes a la reforma pensional serán las iniciativas que realmente mostrarán el nivel de respaldo con el que cuenta el Gobierno en el Legislativo.
Ávila señaló que, aunque aún no se conoce el texto oficial del proyecto, la información conocida hasta el momento apunta tanto a medidas de reducción del gasto estatal como a posibles cambios tributarios. Entre las alternativas que se han mencionado figuran la ampliación de la base gravable para que más personas paguen impuestos, la eliminación del impuesto al patrimonio y recortes en la estructura administrativa del Estado mediante limitaciones a los contratos por prestación de servicios, la reducción de consulados y la eventual fusión de ministerios.
Debate sobre impuestos y ajuste del Estado
La posibilidad de que la iniciativa contemple medidas tributarias ya genera discusión entre los partidos. Desde el Centro Democrático, el senador Hernán Darío Cadavid anticipó que su colectividad se opondrá a cualquier propuesta que implique mayores cargas para la clase media.
“El país no resiste más impuestos”, afirmó el congresista, quien sostuvo que el proyecto será fundamental para definir la financiación del Presupuesto General de la Nación y enfrentar los problemas fiscales heredados por la actual administración.
Cadavid indicó que el Centro Democrático analizará el contenido de la propuesta una vez sea radicada oficialmente, pero dejó claro que su línea roja será cualquier medida que, a su juicio, termine afectando el bolsillo de los colombianos.
Por ahora, tanto sectores de gobierno como de oposición coinciden en que será el articulado definitivo el que permita establecer el alcance real del plan de ajuste fiscal impulsado por el Ejecutivo.
Alejandro Ordóñez como ministro del Interior también entra en la ecuación política
Otro de los factores que podría influir en la relación entre el Gobierno y el Congreso es el nombramiento de Alejandro Ordóñez como nuevo ministro del Interior, quien tendrá la misión de liderar las relaciones políticas con el Legislativo.
Ávila calificó como “arriesgada” la decisión de cambiar de jefe de la cartera política cuando restan pocas semanas para concluir la legislatura. Según recordó, experiencias anteriores en distintos gobiernos han demostrado que los relevos en ese cargo suelen generar dificultades para la construcción de consensos parlamentarios.
Por su parte, Cadavid consideró que Ordóñez enfrentará retos significativos para sacar adelante proyectos como la ley de sometimiento, el estatuto antiterrorista y la propia ley de equilibrio económico. El senador afirmó que la estabilidad y la confianza en los altos funcionarios son elementos fundamentales para garantizar el éxito de la agenda legislativa.
Durante la entrevista, Cadavid también se refirió a la ley de sometimiento, de la que es coordinador ponente. Explicó que una de las modificaciones planteadas establece que quienes recluten menores de 14 años no podrán acceder a los beneficios contemplados en esa iniciativa y deberán enfrentar la justicia ordinaria. Asimismo, reiteró que el proyecto no contempla negociaciones sobre extradición, suspensión de órdenes de captura ni la creación de jurisdicciones especiales, manteniendo las decisiones en manos de fiscales y jueces de la República.
Con la radicación de la ley de rescate fiscal, el Congreso entrará en una etapa decisiva en la que se pondrá a prueba no solo la capacidad del Gobierno para construir mayorías, sino también el margen de maniobra de su nueva estrategia política en el Legislativo.



