¿Quiénes son responsables de la crisis humanitaria en el Catatumbo? Responde el alto comisionado para la paz del departamento
El problema, según dice, viene de años atrás por el abandono del Estado en temas como infraestructura, educación y seguridad.
Noticias RCN
07:52 p. m.
A seis días de cumplirse un año desde el recrudecimiento de la violencia en el Catatumbo, el panorama no es de retorno sino de éxodo. Centenares de familias siguen llegando a Cúcuta, Tibú y Ocaña, en busca de refugio y ayudas, mientras la región continúa sumida en una crisis humanitaria que no encuentra salida.
De acuerdo con cifras oficiales, ya se contabilizan 183 núcleos familiares desplazados, lo que equivale a 1.126 personas, entre ellas 217 niños. Sin embargo, las autoridades advierten que el impacto podría ser mayor.
Luis Fernando Niño, alto comisionado para la paz de Norte de Santander, explicó en diálogo con Noticias RCN que el panorama actual ocurre, a pesar de las acciones que se implementaron para evitar un nuevo estallido de la violencia:
“Lo que ha sucedido es que, lastimosamente, todas las acciones que se tomaron, según la Corte Constitucional, para evitar que esto volviera a suceder, no tuvieron efecto. Prueba de ello es que estamos iniciando el 2026 nuevamente con este tipo de actos”.
Ruptura de los diálogos con el Gobierno habría agravado la crisis:
El 16 de enero de 2025 el Gobierno declaró diferentes emergencias y expidió 23 decretos de conmoción interior como respuesta al deterioro del orden público en el Catatumbo. No obstante, dichas medidas fueron declaradas inexequibles por la Corte Constitucional, dejando a la región, una vez más, en una situación de incertidumbre institucional.
Para el alto comisionado, una de las claves para entender el repunte de la violencia está en la ruptura de los diálogos con los grupos armados. Según explicó, “durante los 3 años que el Gobierno Nacional emitió los ceses al fuego en el marco de lo que llamaron las mesas de diálogo, tanto con las Farc como con el ELN, fue notable la reducción de homicidios, de crímenes y de actos violentos en por lo menos los 12 municipios del Catatumbo”.
Ese escenario cambió radicalmente tras el colapso de los acercamientos. Niño detalló que “una vez se rompen las mesas en el sur, solo queda la disidencia del 33 y Calarcá en negociación y con el ELN ninguna mesa de negociación. Eso lleva a que, efectivamente se vuelva muy complejo el Catatumbo porque hay varios principios del derecho internacional humanitario que no se cumplen”.
Cinco décadas de abandono estatal:
Más allá del conflicto armado actual, Niño insistió en que el Catatumbo arrastra problemas estructurales que no han sido resueltos en décadas. “Han fallado muchas cosas, primero más de 50 años de abandono estatal, de tierras, de vías, de infraestructura eléctrica, infraestructura en acueductos, en educación, etcétera”, sostuvo.
A esto se suma, según indicó, el crecimiento del narcotráfico y la falta de continuidad en las políticas públicas. “Pero sobre todo el crecimiento exponencial del narcotráfico, más de 50.000 hectáreas, cuando en 2018 había 23.000. Fuera de eso, las acciones del Estado llegan intermitentes por programas que entran y salen por un mes o dos meses. No hay una continuidad de presencia, no hay una continuidad de un programa al largo aliento. Han pasado más de 8 o 10 gobiernos, cada uno con una fórmula estratégica para transformar el Catatumbo y no lo hemos logrado”.
Mientras la crisis humanitaria sigue golpeando con fuerza a la región, sus habitantes continúan esperando una respuesta efectiva que frene la violencia y permita un retorno seguro a sus territorios.

