Solidaridad en Chocó: estudiante recibe silla de ruedas tras terremoto en Colombia
El regalo fue posible gracias a un donante anónimo, proveniente de Medellín, que decidió acompañar el dolor de las familias chocoanas.
En medio de la tragedia que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto en Colombia, una historia de esperanza y solidaridad se abrió paso por las aguas del río Atrato.
Hasta el corregimiento de La Soledad, a 20 minutos de Quibdó, llegó un gesto que transformará la vida de Heidy Yuliza Palacios, estudiante de noveno grado con discapacidad, quien soñaba con una nueva silla de ruedas para poder asistir a clases.
El regalo fue posible gracias a un donante anónimo, proveniente de Medellín, que decidió acompañar el dolor de las familias chocoanas con un acto desinteresado. “Gracias a Dios por esa bonita persona que tuvo ese gesto tan lindo de traerle la silla a mi hija”, expresó la madre de Heidy, conmovida por la ayuda recibida.
Un abrazo sin rostro
La silla de ruedas llegó como símbolo de esperanza en una región donde la emergencia ha dejado viviendas destruidas y corazones agrietados. El docente de Heidy destacó la importancia de la donación: “Le sirve muchísimo para la motricidad, porque su silla ya estaba bastante deteriorada”.
El gesto, sin nombres ni apellidos, se convirtió en un mensaje de solidaridad que trasciende las fronteras de la tragedia. “No tiene rostro, pero hoy se habla de su obra”, señalaron vecinos del corregimiento.
La ilusión de seguir adelante
La familia de Heidy, de escasos recursos, recibió la ayuda como un impulso para continuar en medio de la adversidad. La joven padece enfermedad de Morquio, un trastorno que afecta su crecimiento y movilidad, por lo que la nueva silla representa no solo un medio de transporte, sino también una oportunidad para avanzar en su educación y desarrollo integral.
En La Soledad, donde aún no han llegado muchas manos amigas, este acto se convirtió en un recordatorio de que la solidaridad sigue viva en el corazón de los colombianos.



