Tasa de usura bajará en noviembre y así cambiarán sus deudas: tome nota
Conozca cómo quedarán las compras con tarjeta de crédito con este nuevo porcentaje.
Mateo Alfonso Rey
06:02 p. m.
Buenas noticias para el bolsillo de los colombianos de cara a la temporada de fin de año. La Superintendencia Financiera de Colombia (SFC) certificó el Interés Bancario Corriente para las distintas modalidades de crédito que regirán entre el 1 y el 30 de noviembre de 2026, confirmando una nueva disminución en el tope máximo que las entidades financieras pueden cobrar a sus usuarios.
Para el periodo comprendido durante el penúltimo mes del año, la tasa de usura para la modalidad de crédito de consumo y ordinario —categoría donde se inscriben las tarjetas de crédito y los préstamos personales libre inversión— se ubicó en el 28,34% efectivo anual (E.A.).
Esto representa una reducción de 0,25 puntos porcentuales (25 puntos básicos) frente al 28,59% E.A. registrado en octubre, marcando además un alivio progresivo en los costos del financiamiento bancario en el país.
¿Qué significa esto para el bolsillo de los colombianos?
La tasa de usura es el límite máximo legal que un cobro de intereses puede alcanzar en el sistema financiero colombiano. Cualquier cobro que sobrepase este umbral es considerado un delito tipificado en el Código Penal.
Por esta razón, cuando la Superintendencia Financiera reduce la tasa de usura, los establecimientos bancarios se ven obligados a ajustar de inmediato sus techos tarifarios en productos de financiamiento a corto y mediano plazo.
En la práctica, la reducción beneficia directamente a las personas que utilizan su tarjeta de crédito para realizar avances en efectivo o compras diferidas a dos o más cuotas durante el mes de noviembre.
Aunque las tasas de interés individuales varían según el perfil crediticio de cada usuario y la entidad bancaria, ninguna tarjeta de crédito de consumo podrá cobrar una tasa efectiva anual por encima del 28,34%.
¿Qué viene para fin de año?
El ajuste resulta clave para el comercio nacional y los hogares. Históricamente, noviembre marca el inicio de la temporada alta de consumo, impulsada por jornadas de descuentos masivos como el Black Friday, la planeación de viajes de vacaciones y las compras navideñas anticipadas.
Con esta flexibilización en el límite máximo de los intereses, los analistas prevén un ligero incentivo en la colocación de crédito de consumo, así como una oportunidad para que los deudores puedan renegociar o diferir obligaciones vigentes bajo un tope de interés menor.
Asimismo, la Superintendencia Financiera anunció reducciones en el Interés Bancario Corriente (IBC), el cual sirve de base para el cálculo de la usura (correspondiendo al equivalente a 1,5 veces el IBC). El IBC para el crédito de consumo y ordinario quedó fijado en 18,89% E.A. para el mes de noviembre.
