¿En cuánto queda el precio del licor y del cigarrillo con el decreto de emergencia económica?
El Gobierno Nacional aumenta IVA de licores del 5% al 19% y tabaco sube más del doble con esta medida.
Noticias RCN
09:32 p. m.
Gobernadores expresan preocupación por la posible pérdida de recaudo regional y aumento del mercado ilegal de bebidas alcohólicas tras la medida tributaria.
El Gobierno Nacional implementó un decreto de emergencia que modifica sustancialmente la estructura tributaria de licores y tabaco, buscando recaudar más de $11 billones de pesos adicionales.
Los recursos adicionales generados por ambas medidas tributarias se destinarán al Gobierno Nacional como parte de su estrategia de recaudo extraordinario, es decir, una medida impositiva que busca generar ingresos significativos para las arcas del Estado.
¿Cuánto sube el licor con el decreto de emergencia económica?
La medida más significativa afecta el IVA de los licores, que pasó del 5% al 19%. Este rubro del 5% iba directamente a las gobernaciones, pero con el decreto de emergencia económica, el 14% restante llega al gobierno.
Este cambio representa una redistribución importante de recursos que anteriormente permanecían en las regiones.
Los gobernadores han manifestado su inquietud frente a esta modificación tributaria. La preocupación radica en que desincentivaría la compra legal de los licores y aperitivos y que de esta manera pues se empiece a perder recaudo.
Adicionalmente, existe una preocupación de salud pública asociada a la medida. Los mandatarios regionales temen que también hay una afectación en la salud pública porque pueden llegar a estos productos de dudosa procedencia.
En esto quedaría la cajetilla de cigarrillos en Colombia con nuevos impuestos
El impuesto al tabaco también experimentó incrementos significativos. Utilizando un ejemplo concreto:
Una cajetilla de 20 cigarrillos antes tenía impuesto en $4,068, hoy subió a $11,200. Este aumento representa más del doble del valor anterior del impuesto.
La implementación de estas medidas genera interrogantes sobre el equilibrio fiscal entre el Gobierno Nacional y las regiones, tradicionalmente dependientes de los ingresos por impuestos a licores.
El debate sobre las consecuencias económicas y sociales de esta reforma tributaria apenas comienza, mientras las autoridades regionales evalúan el impacto en sus presupuestos.



