Entre el riesgo de racionamientos y precios al alza, Colombia redefine su estrategia energética para 2026
Con un déficit eléctrico que podría alcanzar el 6% en 2030, el país acelera en 2026 la adopción de la autogeneración, el almacenamiento y la eficiencia energética.
Noticias RCN
03:18 p. m.
El panorama energético colombiano para 2026 se perfila como uno de los más desafiantes de los últimos años. La combinación de precios al alza, una oferta limitada y una demanda que no cede ha encendido las alertas del sector.
Según proyecciones de XM, el país podría enfrentar un déficit de energía eléctrica de hasta 3,5% en 2027 y de 6% para 2030, un escenario que obliga a replantear la forma en que se produce, consume y gestiona la energía.
A la deuda del sector, que ya supera los 4 billones de pesos, se suma el atraso en proyectos de transmisión y generación. De acuerdo con Acolgen, hasta octubre de 2025 había entrado en operación menos del 2% de los 3.517 megavatios previstos.
A esto se añade la pérdida de la soberanía gasífera: Colombia deberá importar cerca del 25% del gas que consume, quedando expuesta a la volatilidad de los mercados internacionales y de la tasa de cambio.
Un sistema energético cada vez más tensionado en Colombia
El riesgo se agrava con la alta probabilidad de un Fenómeno del Niño en 2026, advertida por la NOAA. De materializarse, la reducción de los niveles de los embalses obligaría a una mayor dependencia de las plantas térmicas, con costos más elevados y mayor presión sobre las tarifas.
Este escenario ha impulsado un crecimiento acelerado del mercado de soluciones tecnológicas para el ahorro y la eficiencia energética, que podría expandirse entre un 20% y un 40%, según análisis de Azimut Energía.
La prioridad, especialmente para los sectores industrial y comercial, es proteger la continuidad operativa y contener el impacto financiero.
“Hay un reto muy importante para el sector industrial, sobre todo en el capítulo de calentamiento, pues es quien más usa gas natural. Con la posibilidad del Fenómeno del Niño, los niveles de las reservas hidráulicas podrían bajar considerablemente, lo que hará necesario generar más energía con este combustible más costoso”, explicó Camilo Montoya, gerente general de Azimut Energía.
Autogeneración como mecanismo para alivianar los costos
Una de las principales tendencias para 2026 será la consolidación de la autogeneración solar fotovoltaica. Lo que antes se asociaba a sostenibilidad ambiental hoy responde a una lógica financiera y de seguridad energética.
Generar energía propia permite reducir la dependencia del Sistema Interconectado Nacional, disminuir la exposición a tarifas volátiles y aliviar la presión sobre una red cada vez más exigida.
A esta estrategia se suma el auge de los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS), que se posicionan como un respaldo crítico para procesos sensibles.
Estas soluciones permiten almacenar excedentes de energía solar y utilizarlos en horas pico o durante fallas en la red, funcionando como un seguro operativo frente a apagones.
En este contexto, la autogeneración, el almacenamiento y la eficiencia dejan de ser tendencias emergentes para convertirse en pilares de la estrategia energética colombiana frente a un futuro marcado por la escasez y la incertidumbre.



