Reconocida e histórica pastelería en Colombia entra en liquidación tras 40 años en el mercado
Superintendencia de Sociedades decretó la liquidación judicial a este emblemático.
Noticias RCN
10:35 a. m.
Tras casi cuatro décadas de endulzar las mesas de las familias colombianas, la emblemática cadena de repostería Industrias de Alimentos Don Jacobo S.A.S. llega a su fin. La Superintendencia de Sociedades, emitido el pasado 13 de enero de 2026, ordenó la apertura del proceso de liquidación judicial simplificada, poniendo punto final a una trayectoria que comenzó en 1986.
La decisión de la autoridad reguladora surge tras constatar el incumplimiento del acuerdo de reorganización que la compañía había pactado previamente para intentar salvar su operación.
Según el ente de control, la empresa ya no cumple con la "hipótesis de negocio en marcha", lo que significa que carece de la capacidad financiera y operativa para seguir funcionando de manera sostenible y cumplir con sus obligaciones económicas.
¿Qué pasó con esta reconocida pastelería?
El declive de la marca, famosa por su icónica Genovesa, se aceleró drásticamente en los últimos dos años. Según los reportes financieros analizados por la Superintendencia, Don Jacobo registró pérdidas superiores a los $900 millones entre 2023 y 2024.
Además, sus ingresos operacionales sufrieron una caída estrepitosa: en 2024 la empresa percibió cerca de $12.423 millones, apenas la mitad de lo registrado en el periodo anterior.
La solicitud de liquidación no fue una sorpresa absoluta para el sector, ya que fue presentada directamente por el representante legal de la compañía, tras recibir el aval de la Asamblea General de Accionistas.
Desde la Supersociedades se señaló que esta medida busca proteger el patrimonio empresarial restante y garantizar un orden crediticio transparente para los acreedores, empleados y proveedores que aún esperan el pago de deudas pendientes.
Bajo la modalidad de liquidación judicial simplificada, un liquidador designado se encargará de realizar el inventario de los activos que aún posee la sociedad para proceder a su venta y posterior pago de las obligaciones vigentes, siguiendo el orden de prelación legal (donde los trabajadores suelen tener prioridad).

