¿La hora de almuerzo cuenta en la nueva jornada laboral? Esto aclara la norma en el país
Con la reducción de la jornada laboral, las autoridades aclararon el uso de la hora de almuerzo.
Mateo Alfonso Rey
11:45 a. m.
Con el avance de la implementación gradual de la reducción de la jornada laboral, miles de trabajadores y empleadores en el país han expresado dudas sobre el impacto de esta norma en los tiempos de descanso. Una de las principales inquietudes gira en torno a la hora de almuerzo: ¿debe descontarse de las horas reducidas, se puede modificar unilateralmente o cuenta como tiempo de trabajo efectivo?
Ante esto, las autoridades laborales emitieron una aclaración definitiva para poner fin a las especulaciones y garantizar que se respeten los derechos laborales vigentes.
¿La hora de almuerzo forma parte de la jornada reducida?
La norma establece con claridad la distinción entre tiempo de trabajo efectivo y períodos de descanso o alimentación. De acuerdo con la regulación legal, la reducción de la jornada laboral aplica de forma exclusiva sobre la intensidad horaria en la que el empleado está a disposición del empleador prestando sus servicios.
Por regla general, la hora de almuerzo (o espacio intermedio de descanso) no se ha computado históricamente como tiempo de trabajo efectivo, a menos que exista un pacto explícito en el contrato individual o en la convención colectiva que indique lo contrario.
Por ende, la aclaración legal ratifica que la hora de almuerzo no cuenta para cumplir con el recorte de la jornada semanal. La disminución de horas debe traducirse en un menor tiempo de permanencia efectiva trabajando y no en un ajuste artificial de las pausas de descanso.
El pronunciamiento legal advierte expresamente a las empresas sobre el uso de prácticas irregulares para eludir el espíritu de la reforma. Las autoridades han señalado que los empleadores no pueden extender o fragmentar arbitrariamente el tiempo de almuerzo para compensar las horas que deben reducir por ley.
Por ejemplo, si a un trabajador se le reduce la jornada diaria, la empresa no puede obligarlo a tomar un espacio de almuerzo de dos horas en lugar de una con el objetivo de mantener la misma hora de salida o evitar recortar la permanencia total en la empresa.
Cualquier modificación en la distribución de los horarios o pausas debe realizarse bajo el principio de buena fe y no puede menoscabar el beneficio real otorgado al empleado.

