Apagones en Venezuela se maquillan con feriados extendidos durante Semana Santa
Venezuela decretó una semana de asueto para reducir el consumo eléctrico en medio de la crisis energética.
Noticias RCN
07:49 p. m.
En medio de una crisis energética que se ha agudizado por las altas temperaturas, el gobierno de Venezuela decidió ampliar el receso de Semana Santa decretando varios días de asueto para el sector público y educativo como parte de un plan de ahorro eléctrico.
La decisión fue anunciada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien confirmó que durante la llamada Semana Mayor se suspenderán actividades laborales y académicas durante cinco días consecutivos: lunes, martes, miércoles, jueves y viernes.
La medida incluye tanto a instituciones educativas como a ministerios y entidades del Estado, en un intento por reducir el consumo de energía en medio de un escenario complejo.
Apagón anunciado por el régimen en Venezuela
El anuncio se da en un contexto crítico para el sistema eléctrico venezolano, donde los racionamientos de luz no son nuevos, pero sí se han intensificado en los últimos años.
De hecho, el país ya ha aplicado anteriormente estrategias como reducción de jornadas laborales y suspensión de clases para enfrentar la presión sobre la red energética.
Según explicó Rodríguez, el país atraviesa un periodo de al menos 45 días de altas temperaturas, lo que ha incrementado la demanda de electricidad, especialmente por el uso de sistemas de refrigeración.
Esta situación ha obligado a las autoridades a tomar decisiones que, aunque impactan la rutina de los venezolanos, buscan evitar un colapso mayor del sistema.
Venezuela decreta una semana festiva por apagón
El decreto amplía el tradicional feriado de Semana Santa, que históricamente ya implica una disminución de actividades en el país. Sin embargo, en esta ocasión, la motivación principal no es solo religiosa o cultural, sino energética.
A pesar de la suspensión de actividades en buena parte del sector público, el gobierno aclaró que los servicios esenciales continuarán operando con normalidad. Esto incluye áreas estratégicas que no pueden detenerse, como salud, seguridad y otros servicios básicos necesarios para el funcionamiento del país.
La medida también pone en evidencia la fragilidad del sistema eléctrico venezolano, que enfrenta dificultades estructurales desde hace años. Los cortes de luz, que en algunas regiones pueden prolongarse durante horas, han sido una constante en la vida cotidiana de los ciudadanos.
De hecho, recientemente se han implementado planes de ahorro energético ante los frecuentes apagones que afectan distintas zonas del país, en especial en el occidente, donde se han reportado interrupciones prolongadas del servicio.



