Se apaga en Venezuela la esperanza de hallar sobrevivientes bajo los escombros
Una semana después del doble terremoto en Venezuela, es un milagro hallar personas con vida en los edificios desplomados.
AFP
09:39 p. m.
La búsqueda de sobrevivientes se acerca a su fin en Venezuela una semana después de los terremotos que dejaron casi 2.300 muertos y miles de desaparecidos, en medio de la desolación de familiares y la urgencia de ayuda para los damnificados.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional en homenaje a las víctimas.
Decenas de edificios en ruinas están ahora marcados con la letra D de "deceased" (muerto), que indica que el lugar ya fue inspeccionado por los socorristas, según la nomenclatura internacional para estos desastres.
"No se pierde el tiempo en un lugar donde no se espera recuperar personas con vida", indicó a AFP Javier Rodes, coordinador de un grupo de rescate español. La gran mayoría de edificios afectados de La Guaira, a 40 km de Caracas, ya están marcados.
Casi 3.000 muertos dejan los terremotos en Venezuela
El colapso de cientos de edificaciones dejó al menos 2.295 muertos, según el balance oficial actualizado el miércoles, mientras la ONU cifra en unos 50.000 los desaparecidos.
Aunque el gobierno no habla de las personas desaparecidas, el día de los sismos había unos 30.000 ciudadanos en La Guaira, de los cuales 6.461 fueron rescatados y más de 13.000 salieron por sus propios medios o ayudados por familiares y amigos, mientras que, del resto nada se sabe.
Sobrevivientes después de una semana del doble terremoto
Aunque las posibilidades disminuyen, algunos se aferran al milagroso rescate el martes de un niño de tres años hallado con vida por socorristas jordanos bajo los escombros de un edificio.
Las redes sociales siguen inundadas de fotos de niños, ancianos y parejas, junto con sus nombres, descripción y un número de teléfono para recibir datos.
Pero poco a poco la atención gira hacia los miles que quedaron en la calle y para quienes no hay suficiente alimento, según advirtió el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Muchas de esas personas permanecen en estacionamientos, canchas deportivas o precarios campamentos a la intemperie.
"Aquí no estaba entrando nada (de ayuda). Desde anoche comenzaron a traernos agua (...). El sol nos está quemando, la mayoría no tiene carpas", relató a la AFP Fátima Berroterán, de 56 años, residente de un condominio de La Guaira que sufrió graves daños.
"Nos hacen falta medicamentos. Aquí hay muchas personas discapacitadas, la mayoría de los que viven aquí vienen damnificados de la tragedia de Vargas", añadió la mujer sobre otro desastre que dejó miles de muertos en la región en 1999 por gigantescos aludes de lodo y piedra.
El gobierno contabiliza casi 13.000 damnificados por los terremotos, cifra muy lejana del estimado de la ONU de hasta siete millones de personas en esa condición.



