"Se desatará un infierno": Trump da 48 horas a Irán para llegar a un acuerdo que permita reabrir el estrecho de Ormuz
La escalada del conflicto incluye amenazas directas, ataques a infraestructuras estratégicas y advertencias sobre posibles consecuencias radiactivas.
Noticias RCN
AFP
12:07 p. m.
El conflicto en Oriente Medio, que estalló el 28 de febrero tras ataques de Estados Unidos y Israel contra Irán, ha derivado en una serie de bombardeos, represalias y ofensivas cruzadas que impactan no solo la región, sino también la economía global.
Uno de los puntos más críticos es el estrecho de Ormuz, una vía fundamental para el transporte energético mundial por la que solía circular cerca del 20% de los hidrocarburos consumidos en el planeta.
Actualmente, este corredor estratégico se encuentra prácticamente bloqueado por Irán.
Trump da 48 horas a Irán para llegar a un acuerdo que permita reabrir el estrecho de Ormuz
En este escenario, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia contundente. El mandatario dio un plazo de 48 horas para que Irán alcance un acuerdo que permita reabrir el estrecho de Ormuz, bajo la amenaza de una escalada mayor.
“Recuerden cuando le di a Irán diez días para CERRAR UN ACUERDO o ABRIR EL ESTRECHO DE ORMUZ”, escribió en Truth Social, haciendo referencia a un ultimátum previo emitido el 26 de marzo.
El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos.

La advertencia se produce mientras continúan los bombardeos en territorio iraní.
Uno de los hechos más delicados ocurrió cerca de la planta nuclear de Bushehr, donde un ataque impactó una zona cercana, causando la muerte de un guardia. El episodio obligó a evacuar a 198 trabajadores de nacionalidad rusa que se encontraban en el lugar.
Irán amenazó con lluvia radiactiva tras ataque a plata nuclear de Bushehr
En paralelo, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, lanzó una advertencia sobre las posibles consecuencias de estas acciones militares.
Señaló que una eventual lluvia radiactiva afectaría con mayor intensidad a los países vecinos del Golfo que a la propia Teherán, lo que ampliaría el impacto del conflicto más allá de las fronteras iraníes.
Con un ultimátum en marcha, ataques en múltiples frentes y advertencias sobre riesgos nucleares, el conflicto entra en una fase crítica, con consecuencias aún impredecibles.

