El ABC de una cirugía plástica segura: ¿Qué debe saber antes de someterse a un procedimiento estético?
Colombia se mantiene como uno de los países donde más cirugías plásticas se realizan en el mundo.
Noticias RCN
10:37 a. m.
La reciente muerte de una paciente tras someterse a un procedimiento estético en una clínica clandestina en Bogotá volvió a encender las alarmas sobre los riesgos de acudir a lugares no autorizados o confiar en profesionales sin la debida certificación.
Frente a este panorama, especialistas insisten en que la seguridad de una cirugía plástica comienza mucho antes de entrar al quirófano.
Colombia ocupa el séptimo lugar entre los países donde más procedimientos estéticos se realizan, una realidad que ha incrementado la necesidad de fortalecer los controles y la información disponible para quienes deciden someterse a este tipo de intervenciones.
De acuerdo con Beatriz Hincapié, CEO de Mentoring Medic y experta en acompañamiento quirúrgico integral, el primer paso para proteger la vida del paciente consiste en verificar rigurosamente la experiencia y legalidad del equipo médico.
“El primer filtro de seguridad para cualquier paciente debe ser la verificación rigurosa del cirujano plástico en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud (RETHUS) para garantizar que esté avalado por los entes gubernamentales.
Verificar al cirujano y al anestesiólogo, el primer filtro de seguridad
La especialista advierte que la elección del profesional no debe depender de promociones, publicidad o número de seguidores en redes sociales, sino de criterios médicos y éticos comprobables.
Por ello, recomienda revisar que tanto el cirujano plástico como el anestesiólogo estén inscritos en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud (RETHUS), además de confirmar que cuenten con certificaciones avaladas por la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica.
También se refirió a la importancia de consultar posibles antecedentes disciplinarios o sanciones éticas del personal médico involucrado en la cirugía. Esta información puede ser revisada por cualquier ciudadano a través de entidades como la Procuraduría General de la Nación y el Tribunal Nacional de Ética Médica.
La seguridad del paciente inicia con una revisión rigurosa de las credenciales médicas.
La infraestructura de la clínica es clave
Además de la trayectoria del especialista, los expertos enfatizan en que la clínica donde se realizará la cirugía debe cumplir estrictamente con los requisitos de habilitación y calidad exigidos por las autoridades sanitarias.
Entre los aspectos fundamentales está que el centro médico tenga autorización vigente de la Secretaría de Salud y cumpla con el Sistema Obligatorio de Garantía de Calidad.
Esto incluye quirófanos adecuados para anestesia general, áreas de recuperación con monitoreo permanente, equipos de emergencia como desfibriladores y carros de paro, además de convenios activos con unidades de cuidados intensivos para responder ante cualquier complicación.
Para Hincapié, estos elementos no son opcionales, sino determinantes en la gestión de riesgos quirúrgicos. La ausencia de infraestructura adecuada puede comprometer la capacidad de reacción del personal médico frente a emergencias.
El cuidado antes y después de la cirugía es determinante
Los especialistas también recalcan que el éxito de una cirugía plástica no depende únicamente de la intervención quirúrgica. La preparación previa y el manejo postoperatorio tienen un papel decisivo en la recuperación y en los resultados finales.
Semanas antes del procedimiento, el paciente debe someterse a una evaluación médica integral que incluya exámenes de sangre y electrocardiograma, además de seguir las recomendaciones médicas relacionadas con la suspensión del cigarrillo y algunos medicamentos o suplementos que puedan aumentar el riesgo de sangrado.
La nicotina, por ejemplo, puede afectar significativamente los procesos de cicatrización, mientras que otros productos alteran la coagulación y elevan el riesgo de complicaciones durante la cirugía.
Después del procedimiento, el seguimiento médico especializado también resulta clave. El manejo de heridas, drenajes, medicamentos y tratamientos de cicatrización requiere supervisión permanente.
En casos como liposucciones y abdominoplastias, los masajes postoperatorios forman parte del proceso de recuperación y deben realizarse bajo orientación profesional.




