Fundación alerta por fallas en entrega de medicamentos para niños con cáncer
Ante la falta de suministro, muchas familias han tenido que recurrir a acciones legales para garantizar la continuidad de los tratamientos.
Noticias RCN
07:01 p. m.
La presidenta de la Fundación Colombiana de Leucemia y Linfoma, Yolima Méndez, advirtió sobre las graves consecuencias que enfrentan los menores con cáncer en Colombia debido a las demoras y barreras en el acceso a tratamientos esenciales.
En entrevista con Noticias RCN, señaló que “el cáncer en la infancia es considerado una urgencia médica que no acepta esperas”, y que la interrupción de protocolos expone a los pacientes a recaídas y mayor riesgo de mortalidad.
Encuesta revela inoportunidad en tratamientos
Méndez explicó que una encuesta realizada entre junio y agosto del año pasado a 244 padres de niños con cáncer mostró que “el 39% de estos papás refirió que sus hijos habían tenido inoportunidad en el acceso a medicamentos”.
Entre los fármacos más mencionados se encuentran el metotrexato y la mercaptopurina, claves en el seguimiento de leucemias agudas. Ante la falta de suministro, muchas familias han tenido que recurrir a acciones legales para garantizar la continuidad de los tratamientos.
“Una mortalidad evitable vale la pena decirlo, porque muchos niños con cáncer tienen altas probabilidades de sobrevivir, pero si no se les garantiza la continuidad de sus tratamientos, podemos exponerlos a ese riesgo de no lograr sobrevivir”, enfatizó Méndez.
Barreras administrativas y llamado al Ministerio de Salud
La Fundación y el Observatorio Interinstitucional de Cáncer Infantil han solicitado al Ministerio de Salud y al Invima priorizar la indicación de 56 medicamentos para uso pediátrico.
Aunque estos fármacos cuentan con registro en el país, no tienen autorización específica para niños, lo que genera trabas en su dispensación. “Los derechos de los niños deben prevalecer sobre esos rigurosos procesos administrativos”, recalcó Méndez.
Si bien la mayoría de las tutelas interpuestas por los padres han tenido fallos favorables, el proceso implica demoras y una carga adicional para familias ya afectadas por el impacto emocional y económico del diagnóstico.
“No es justo que los padres tengan que, además de estar haciendo filas para reclamar medicamentos, recurrir a acciones de tutela para acceder a un tratamiento que por ley deberían recibir sin ninguna traba burocrática”, concluyó.



