Estudio revela un hábito, durante la primera infancia, que podría evitar enfermedades cardiovasculares
La investigación explicó la importancia de cambiar dicho hábito para reducir los riesgos de infartos e insuficiencia cardiaca.
Noticias RCN
11:27 a. m.
Una reciente investigación, publicada en la revista British Medical Journal, reveló que limitar el consumo de azúcar durante los primeros años de vida y los primeros mil días después de la concepción pueden reducir los riesgos de presentar enfermedades cardiovasculares.
Las enfermedades cardiovasculares son consideradas como una de las principales causas de mortalidad en el mundo por lo que su prevención, durante los primeros años de vida, es fundamental.
Enfermedades cardiovasculares y reducción de azúcar
Por medio del estudio, los investigadores analizaron datos sobre el racionamiento y bajo consumo de azúcar al examinar más de 63 mil participantes del Biobanco del Reino Unido que estuvieron expuestos a un racionamiento de azúcar.
Dentro de los resultados concluyeron que quienes redujeron su consumo, a diferencia de aquellos que sí consumieron, tuvieron un riesgo menor del 20% de padecer enfermedades cardíacas, un 25% menos de ataque cardíaco, un 26% menos de insuficiencia cardiaca, 24% de fibrilación muscular, 31% accidente cardiovascular y 27% de muerte cardiovascular.
Así mismo, los especialistas encontraron que las mujeres embarazadas que redujeron su consumo, después de más de 900 días de la concepción, impactaron positivamente en la nutrición de sus bebés.
“Los primeros 1.000 días después de la concepción son una ventana crítica en la que la nutrición configura el riesgo cardiometabólico de por vida. Muchos bebés y niños pequeños consumen un exceso de azúcares añadidos a través de la dieta materna, la fórmula y los primeros alimentos sólidos”, explicaron los investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología.
Consecuencias del consumo temprano de azúcar
Según el National Institute of Healt, se recomienda que los niños no consuman azúcares añadidos antes de los dos años por lo que también se sugiere que las mujeres embarazadas reduzcan su consumo ya que, por medio del torrente sanguíneo, pueden exponer a los fetos.

