Artemis II: la mirada de un colombiano detrás del sistema de propulsión de Orión
El ingeniero mecánico Iván Ramírez subrayó que el mayor desafío de la misión será el regreso de la cápsula Orión.
Noticias RCN
06:20 p. m.
Mientras avanza el séptimo día de la misión Artemis II de la NASA, Iván Ramírez, ingeniero mecánico bogotano y actual analista de propulsión en Boeing que trabaja directamente en el Space Launch System (SLS), explicó la importancia de su rol en el lanzamiento de la nave Orión.
“Yo estoy a cargo del sistema de alimentación de combustible de oxígeno líquido… que permite que los motores funcionen apropiadamente durante el ascenso por 8 minutos y 20 segundos”, señaló el experto.
Además, destacó su responsabilidad en el sistema de pogo, diseñado para evitar vibraciones peligrosas durante el ascenso. “Si las frecuencias fundamentales coinciden, se puede romper algo”, advirtió, recordando que este tipo de oscilaciones fueron un riesgo en misiones anteriores como el Apollo 13.
El reto del reingreso a la Tierra
Ramírez subrayó que el mayor desafío de la misión será el regreso de la cápsula Orión. “La energía de movimiento se convierte en energía térmica por fricción con la atmósfera y se crea plasma a altísima temperatura”, explicó. Recordó que en Artemis I se detectaron problemas en el escudo térmico, lo que obligó a Lockheed Martin a rediseñar la protección.
El ingeniero también mencionó otros riesgos como la descompresión de la cápsula, el despliegue de los paracaídas y las fuerzas de aceleración que podrían desviar la trayectoria de aterrizaje. “Todo eso es lo que se pone a prueba aquí, en este frente del reingreso”, afirmó.
Perseverancia y sueños desde Bogotá
Más allá de la ingeniería, Ramírez compartió su historia personal, inspirada desde la infancia por la llegada del hombre a la Luna. “Mi sueño empezó cuando vi a Neil Armstrong posarse en la Luna, cuando tenía aproximadamente 13 años”, recordó.
Desde sus primeros experimentos con cohetes caseros en el barrio La Castellana, hasta sus estudios en la Universidad Nacional y su posterior formación en Estados Unidos, su camino estuvo marcado por la perseverancia.
Aunque no logró convertirse en astronauta debido a un problema médico, Ramírez alcanzó un lugar privilegiado en la industria aeroespacial. “Dios me dio un regalo, la perseverancia”, dijo, destacando que su trabajo en Boeing lo ha llevado a ser parte fundamental de proyectos como los transbordadores espaciales y ahora del programa Artemis.
Su mensaje final fue de inspiración para los jóvenes colombianos: perseguir los sueños con disciplina y confianza, incluso cuando los obstáculos parecen insuperables.



