Con fotos de extranjeros condenados, Medellín lanzó campaña contra explotación sexual de menores
Las vallas exhiben el caso de estadounidense condenado a cadena perpetua por abusar de más de 50 menores en Medellín.
Yhonay Díaz
03:42 p. m.
Durante la semana de receso escolar, las autoridades de Medellín han intensificado una campaña de prevención contra la explotación sexual infantil y el turismo sexual, instalando vallas, pasacalles y afiches en zonas estratégicas de la ciudad, particularmente en el Parque Lleras, ubicado en el barrio El Poblado.
La iniciativa muestra el rostro de Stefan Correa, estadounidense condenado a cadena perpetua por haber abusado de más de 50 menores de edad en la capital antioqueña. Los mensajes son contundentes y advierten:
Que tu rostro no sea el próximo en aparecer aquí.
Antioquia busca blindarse de la explotación sexual
La llegada de la Interpol a la ciudad y la cooperación internacional han permitido desmantelar varias redes de pedófilos, así lo indicó Manuel Villa, alcalde (e) de Medellín:
Hemos logrado un aumento del 1.100% de las capturas de ciudadanos extranjeros por el delito de abuso de menores. De los 35 extranjeros capturados hasta la fecha, 12 ya han sido condenados.
Las cifras revelan que solo en 2025 las autoridades en Medellín y el Valle de Aburrá han capturado a 121 personas por delitos sexuales contra menores. Entre los detenidos se encuentran cuatro norteamericanos, dos ecuatorianos y dos israelíes.
Autoridades le ponen freno a la explotación sexual de menores
La estrategia de las autoridades incluye la articulación con Migración Colombia para ejercer controles desde los aeropuertos, cerrando el paso a potenciales agresores desde su llegada al país.
Esta coordinación interinstitucional busca anticiparse a situaciones de riesgo para la población infantil.
Residentes y visitantes de Medellín han expresado opiniones divididas sobre la campaña. Algunos extranjeros consideran que las vallas generan conciencia sobre un problema real:
"Encontrarse con estos tipos de letreros te hace pensar como que aquí está pasando eso. Yo tengo sobrinos, tengo sobrinas que a mí no me gustaría en lo personal tocar a un niño porque yo pienso que estoy faltando de respeto hasta a mi propia familia", dijo Benedit Castillo.
Sin embargo, otros cuestionan la efectividad de las medidas:
"La verdad, esto no sirve. Necesitan más control, más policías que hagan algo que en verdad valga la pena", manifestó Juliana Jaramillo, habitante de Medellín.
La campaña forma parte de un esfuerzo integral para proteger a la población infantil durante períodos de mayor vulnerabilidad, como las vacaciones escolares, cuando aumentan las denuncias relacionadas con turismo sexual y abuso de menores.



