Funcionarios del Inpec chantajeaban a reclusas con drogas y celulares a cambio de violarlas
La Policía confirmó seis víctimas en la cárcel del Pedregal, aunque se presume que habría más afectadas por el esquema delictivo sistemático.
Noticias RCN
03:50 p. m.
Tres dragoneantes y un auxiliar del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) fueron capturados por la Policía acusados de abusar sexualmente de mujeres reclusas en la cárcel del Pedregal a cambio de suministrarles drogas, celulares y licor.
Los funcionarios, que pasaron de ser carceleros a reclusos, enfrentan cargos por tráfico de estupefacientes y delitos sexuales.
De acuerdo con la investigación, estos hombres operaban a través de un esquema delictivo sistemático que consistía en facilitar el ingreso de elementos prohibidos a la prisión para posteriormente chantajear a las internas. Así lo confirmó el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa:
Ellos entonces chantajeaban a las mujeres con la droga y con el licor para que accedieran a tener relaciones sexuales con estos depravados y con estos delincuentes.
Así era como funcionarios del Inpec abusaban a reclusas
Las autoridades revelaron que los abusos iban más allá del intercambio forzado. En múltiples ocasiones, los funcionarios actuaban sin ningún tipo de consentimiento por parte de las reclusas, poniéndolas "en estado de indefensión precisamente a la hora de suministrarles la droga".
Esta práctica configuraba una doble vulneración: el aprovechamiento de su condición de privación de libertad y el estado alterado provocado por las sustancias.
La Policía confirmó seis víctimas hasta el momento, aunque las investigaciones sugieren que el número podría ser significativamente mayor.
Las autoridades describieron la situación como un esquema que "atentaba gravemente contra la dignidad humana y los derechos de las personas privadas de la libertad".
Enviaron a prisión a funcionarios del Inpec que violaban a reclusas
Los cuatro capturados realizaban una especie de trueque perverso, aprovechando su posición de autoridad dentro del centro penitenciario para obtener favores sexuales.
Este modus operandi evidencia un abuso sistemático de poder sobre una población especialmente vulnerable.
Tras su captura, los funcionarios fueron enviados a prisión y deberán responder ante la justicia por los delitos de tráfico de estupefacientes y delitos sexuales, específicamente abuso sexual sin consentimiento.
El caso ha generado preocupación sobre los mecanismos de control y supervisión dentro de los centros penitenciarios colombianos.
Las autoridades continúan la investigación para determinar si existe un número mayor de víctimas y si otros funcionarios podrían estar implicados en esta red de corrupción y abuso dentro de la cárcel del Pedregal.



