“Me apuntó con un taladro”: habló mujer que fue secuestrada, torturada y abusada por su expareja
Noticias RCN habló con la mujer que estuvo nueve días encerrada por su expareja, quien la sometió a abusos y tortura.
Noticias RCN
08:44 p. m.
Entre el 28 de agosto y el 6 de septiembre de 2026, una mujer vivió una pesadilla en un apartamento en Kennedy, Bogotá.
Ella fue víctima de secuestro, violencia sexual y maltrato por parte de quien era su expareja, Jaime Daniel Castellanos Valbuena. Durante los nueve días, este hombre le suministró una limonada con sustancias para adormecerla por varios días y así cometer los vejámenes.
La pesadilla de los 9 días: tortura, abuso y secuestro
Lo revelado por la Fiscalía tras las pesquisas fue que Castellanos la obligó en al menos 10 ocasiones a tener relaciones sexuales en contra de su voluntad. Además, la amenazó con lanzarla desde un piso 12, introducir su cuerpo en ácido, degollarla, descuartizarla, perforarle la cabeza y asesinar a sus familiares.
La mujer también sufrió lesiones por ataques con cuchillos, quemaduras y golpes con un taladro eléctrico, el cual fue usado por el hombre para arrancarle el cabello.
Castellanos fue capturado el 17 de septiembre durante un allanamiento, lo imputaron por los delitos de secuestro simple, tortura, lesiones personales agravadas y delitos sexuales agravados y lo enviaron a prisión después de que no los aceptara.
Castellanos fue enviado a la cárcel
Noticias RCN habló con la víctima, quien dio su valiente testimonio: “Varias veces me dijo que era suya, que se sentía mal haciéndome esto, pero al final lo hizo (…) Me amenazó con varios cuchillos, me echó gas pimienta y casi me tira por el piso. Casi pierdo la vida”.
Ella conoció a Castellanos hace pocos meses en un evento de rap y recordó cómo fueron los nueve días. “(El taladro) me lo apuntó en la cabeza, me decía que quería hacer un hueco, me arrancó un pedazo de pelo y se reía. Me decía ‘ay, perdón’”, expuso.
También contó que él le pidió información sobre su estatura y peso, porque la tortura iba a escalar. Además, fingió que no lo iba a denunciar para que no sospechara y así recuperar la libertad.

