¿Penas más severas para menores que cometan delitos, si o no? Esto respondieron las cabezas de lista al Senado
El drama del reclutamiento de niños y adolescentes para delinquir desató un enfrentamiento entre candidatos rumbo a las legislativas del 8 de marzo.
Noticias RCN
08:32 p. m.
En el 'Debate de la gente' en alianza con Noticias RCN, La FM, El Tiempo y CityTV, de cara a las elecciones legislativas del 8 de marzo, uno de los temas más sensibles estuvo en la discusión: el flagelo de niños y adolescente instrumentalizados para cometer delitos graves como homicidio y extorsión.
¿Penas más severas para menores que cometan delitos, si o no?
La pregunta fue directa: ¿estaría de acuerdo con disminuir la edad para que los jóvenes que cometen crímenes como homicidio y extorsión asuman responsabilidad penal y enfrentes sanciones más severas?
Cabezas de lista al Senado de acuerdo con la medida
- Enrique Gómez, del Movimiento Salvación Nacional
Sostuvo que el crimen organizado convirtió el reclutamiento de menores en un "oficio" para su propio beneficio.
Aseguró que estos jóvenes tienen la capacidad de distinguir entre lo correcto y lo incorrecto y defendió la responsabilidad penal para los preadolescentes.
También planteó transformar el rol del Estado frente a la juventud y advirtió que no se puede ser benigno con los criminales.
- Desde el Partido Centro Democrático, Andrés Forero
Señaló que el debate no solo se trata de derechos de los jóvenes, sino también del derecho de las víctimas.
Afirmó que existen defectos en la legislación que han llevado a las bandas a instrumentalizar menores y que se están generando incentivos perversos que los perjudican. Indicó que, en el caso de un homicidio, una persona de 14 años sabe que está mal y debe responder ante la justicia.
- Óscar Ortiz, del Partido Oxígeno
Afirmó que la intención del régimen actual era proteger a los jóvenes, pero que eso terminó convirtiéndolos en presas de organizaciones criminales.
Señaló que debe haber responsabilidad y que es indispensable crear incentivos adecuados en educación, programas sociales y empleo para evitar el reclutamiento.
- Carlos Fernando Motoa, de la Coalición Cambio Radical y Alianza por la Libertad, la Moral y la Acción (ALMA)
Sostuvo que “si delinque como adulto tiene que ser tratado como adulto” y que ese debate le corresponde al próximo Congreso. Reconoció que debe existir oferta institucional para los jóvenes, pero afirmó que si cometen delitos deben enfrentar el peso de la ley.
Además, aseguró que el sistema de responsabilidad penal para adolescentes es insuficiente.
Cabezas de lista al Senado en desacuerdo con la medida
Esto fue lo que dijeron los candidatos desde otra orilla:
- Juan Felipe Lemos, del Partido de la U
Planteó que el problema de fondo es más complejo: cuestionó si el responsable principal es quien recluta o el joven que ejecuta el delito.
Afirmó que la realidad ha demostrado que endurecer penas no reduce la posibilidad de que se repitan estos hechos. Señaló que se debe dar una segunda oportunidad y endurecer las penas contra quienes instrumentalizan a los menores, pero no está de acuerdo con aplicar las mismas reglas a los jóvenes, salvo bajo condiciones especiales.
- Luis Eduardo Garzón, de la Alianza Verde
Manifestó que siempre ha sido “de derechos y no de derechas” y defendió que a un delincuente joven debe dársele un tratamiento de joven.
Sostuvo que no se le pueden quitar los derechos a un menor y cuestionó si el castigo realmente resocializa. Indicó que lo prioritario es evitar que sean instrumentalizados y respaldó la propuesta de actuar con firmeza contra quienes reclutan niños.
- Juan Sebastián Gómez, de la Coalición Ahora Colombia
Afirmó que el objetivo debe ser “arrebatarle los jóvenes a la guerra”. Advirtió que no se debe caer en aumentar penas por aumentarlas ni reducir el presupuesto del Ministerio de Cultura.
Insistió en que el Estado debe funcionar y ofrecer oportunidades reales para que el proyecto de vida de los jóvenes no sea el crimen.
- Carolina Corcho, del Pacto Histórico
Sostuvo que se debe evaluar el perfil del joven, que usualmente pertenece a sectores de clase baja. Planteó la necesidad de una política social hacia la juventud y pidió ser duros con los reclutadores, a quienes calificó como criminales de guerra cuando utilizan menores, afirmando que no puede haber negociaciones con estos grupos.
Cruces y réplicas en el debate sobre la disminución de la edad para que jóvenes asuman responsabilidad penal
Las intervenciones dieron paso a réplicas directas.
Enrique Gómez respondió a Juan Sebastián Gómez señalando que la mayoría de la juventud no quiere delinquir, pero que el crimen organizado domina y que la ausencia de responsabilidad criminal los convierte en criminales.
Juan Sebastián replicó que aumentar penas no resuelve la reincidencia y reiteró la necesidad de presencia estatal y oferta institucional.
David Barguil, del Partido Conservador, manifestó que no se trata de todos los delitos, sino de crímenes atroces, tomando como referencia el crimen de Miguel Uribe, y sostuvo que debe haber una respuesta. En el intercambio afirmó que endurecer las penas podría evitar que los niños sean “carne de cañón” y que hoy resulta más atractivo contratar un sicario de 14 años.
Juan Felipe Lemos cuestionó esa postura preguntando qué impediría a un grupo preferir un joven sobre un sicario profesional, si al menor no se le aplicaría la norma, y sostuvo que eso no resolvería nada.
David Barguil respondió que preferirían al sicario profesional si se elimina el incentivo de menores que no pagan tantos años de cárcel.
Carlos Fernando Motoa, dirigiéndose a los aliados del gobierno, afirmó que con Gustavo Petro aumentó el reclutamiento de menores por la política de “paz total” y pidió proteger a los menores y brindarles oportunidades.
Carolina Corcho respondió a Motoa afirmando que este es el Gobierno con más incautaciones de coca y que no se puede aceptar que no se haya dado una lucha.
Carlos F. Motoa replicó que se incauta más cocaína porque hay mayor oferta y cuestionó la política de erradicación, señalando que se está dejando que Colombia sea el primer productor de cocaína en el mundo.
Finalmente, mientras unos hablaron de responsabilidad penal para preadolescentes y de tratar como adultos a quienes cometen delitos graves, otros insistieron en la protección constitucional, la resocialización y la oferta institucional como única salida para evitar que niños y adolescentes sigan siendo utilizados por estructuras criminales.




