Preparan nuevo cobro por el alumbrado público en Bogotá: ¿quiénes pagarían y cuánto?
El Concejo de Bogotá avanza en una discusión que contempla una contribución para financiar la modernización del alumbrado.
Valentina Bernal
12:25 p. m.
El proyecto de Acuerdo por una Ciudad Inteligente, impulsado por la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, avanza en el Concejo de Bogotá con una propuesta que busca transformar el sistema de alumbrado público de la capital y, al mismo tiempo, modificar algunos componentes del sistema tributario.
La iniciativa contempla convertir progresivamente las luminarias de Bogotá a tecnología LED y establecer un sistema de telegestión que permita monitorear el alumbrado de manera remota.
La propuesta también busca aprovechar esa infraestructura para incorporar sensores y otras herramientas tecnológicas relacionadas con seguridad, movilidad y detección de emergencias.
Pero una de las preguntas que más genera interés entre los ciudadanos es ¿quiénes tendrán que pagar y cuánto?
¿Quiénes pagarían por el nuevo alumbrado de Bogotá?
De acuerdo con la propuesta que se discute en el Concejo, los predios residenciales de los estratos 1, 2 y 3 tendrían una tarifa de cero por mil, es decir, no pagarían este aporte en condiciones generales. El proyecto contempla excepciones para predios de esos estratos con avalúos particularmente altos.
Para los estratos 4, 5 y 6 se plantea una tarifa de 0,4 por cada mil sobre la base correspondiente.
La Secretaría de Hacienda ha explicado el impacto aproximado de esta tarifa utilizando valores mensuales de referencia: alrededor de $11.000 para un predio de estrato 4, $19.000 para uno de estrato 5 y $29.000 para uno de estrato 6.
Además, durante la discusión se incorporaron mecanismos para excluir del pago a personas que, aunque viven en predios clasificados en estratos 4, 5 o 6, no tengan capacidad económica suficiente.
Entre los casos contemplados están personas identificadas en los grupos A, B o C del Sisbén y otros ciudadanos que aparezcan en bases de datos del Distrito bajo condiciones de vulnerabilidad.
¿Y qué pasaría con los comercios?
El proyecto también contempla una tarifa para predios destinados a actividades comerciales, financieras e industriales.
Para estos inmuebles se plantea una tarifa de 1 por cada mil, mientras que la propuesta también establece tarifas diferenciadas para otros tipos de predios.
Este punto ha generado preocupación entre algunos gremios, especialmente por el posible impacto que tendría sobre los costos de las empresas y su competitividad frente a municipios cercanos.
La administración distrital, por su parte, sostiene que ha analizado el comportamiento del recaudo del impuesto de Industria y Comercio (ICA) en otras ciudades y asegura que no encontró evidencia de que un aumento de tarifas necesariamente termine reduciendo el recaudo.
¿Para qué se utilizaría el dinero?
La propuesta busca que la ciudad avance hacia un sistema con luminarias LED, monitoreo remoto y tecnología que permita conocer en tiempo real el funcionamiento de la infraestructura. Pero el proyecto va más allá de cambiar bombillos.
La administración plantea que esa red tecnológica pueda servir posteriormente para integrar sensores, cámaras y otras herramientas que permitan mejorar la gestión de la movilidad, detectar de manera temprana situaciones como incendios o inundaciones y fortalecer las condiciones de seguridad en el espacio público.
La meta es que Bogotá tenga progresivamente una infraestructura de alumbrado que no solo ilumine las calles, sino que también genere información para la gestión de la ciudad.
Bogotá llega tarde al cobro del alumbrado público
Uno de los argumentos utilizados por la administración para defender la iniciativa es que Bogotá ha tardado en implementar un esquema de financiación específico para este servicio.
La secretaria de Hacienda, Ana María Cadena, señaló que más de 840 ciudades de Colombia ya cobran por el alumbrado público y sostuvo que la capital busca llegar con un modelo diferente, asociado a la modernización tecnológica.
La propuesta, según la funcionaria, pretende que el aporte no se limite a financiar la iluminación de las calles, sino que permita construir una infraestructura con aplicaciones en seguridad, movilidad y prevención de riesgos.
Ahora, aunque varios componentes del Acuerdo por una Ciudad Inteligente ya han avanzado en el Concejo, el proyecto todavía debe completar su trámite.
La discusión de los artículos pendientes continúa y está prevista una nueva jornada para cerrar el debate.


