La trampa del depredador: así operaba el hombre que abusó a más de 20 mujeres en el sur de Bogotá
Un hombre se valió durante años de las redes sociales para engañar y abusar a más de una decena de mujeres en el sur de Bogotá.
Trastornos del sueño, depresión y ansiedad son algunas de las secuelas de quienes sufren abuso sexual, uno de los delitos más graves que existen.
Según la Defensoría del Pueblo, entre 2022 y lo que va de 2026 se han registrado más de 18.596 delitos sexuales contra mujeres en Colombia.
Esta historia es sobre un desconocido en Bogotá que creó todo un sistema criminal para atraer, engañar y asesinar a sus víctimas: una tragedia que terminó uniendo la vida de varias mujeres y niñas.
El modus operandi de un abusador serial
Nadie puede comprender con totalidad el impacto que puede tener un abuso sexual sobre mujeres que deciden confiar en un desconocido.
La necesidad llevó a Daniela, de 22 años, a aceptar una supuesta oferta de trabajo que vio por un grupo de Facebook y que cambiaría su vida para siempre. Ofrecían 6 millones de pesos, pero con reglas muy claras.
Solo mensajes de texto, ni audios ni llamadas recibía la persona al otro lado de la pantalla.
Mientras tanto, Alejandra, de 17 años, se encontraba en una posición similar a la de Daniela. A ella la contactó una mujer por Facebook para ofrecerle trabajo: enviar fotos y videos desnuda.
Alejandra hablaba con la supuesta administradora de un estudio webcam que se presentaba como Estefanía; mientras que Daniela chateaba con una tal Carolina Correa. Ambos perfiles tenían la misma metodología: ofrecer trabajo como modelo webcam, enviando contenidos de otras mujeres para generar confianza.
Esto abrió la puerta a un mundo de posibilidades, aunque les aseguraron que su contenido explícito solo lo verían personas por fuera del país.
Las agregaron a un grupo de WhatsApp y ese fue el último paso que daban para caer en la tragedia. Después de eso, los supuestos estudios les agendaron una cita para las grabaciones.
Les pidieron ir en falda o vestido, llevar una toalla, pañitos húmedos, un computador portátil y toda la actitud para grabar un video explícito.
A Daniela la citaron en el sur de Bogotá, en un terreno lleno de vegetación, en donde supuestamente la recogería una mujer para llevarla al estudio de grabación. Sin embargo, fue un hombre el que llegó por ella y mediante engaños la llevó por un camino boscoso.
Allí, supo que algo no estaba bien y cuando se negó a seguir, el hombre sacó un arma y la obligó a seguir caminando.
Sentía que me iba a morir, que no sé qué me iba a pasar.
Al llegar al lugar, el hombre sacó una cobija y la obligó a desvestirse para luego abusarla y grabar lo que hacía.
Me dijo: quédate acá, no te muevas o te mato.
En medio del desespero, gritando sola y desorientada, un señor le brindó ayuda. La Policía llamó a su mamá y la llevaron a un hospital. Ese día le destrozaron la vida, algo que tres meses después le pasaría a Alejandra.
Alejandra cayó en la misma trampa
Alejandra también fue citada en un lugar apartado, en donde apareció un hombre de mal aspecto, que le pidió que lo acompañara hasta un lugar lleno de vegetación, en donde encontró tirados varios pañitos húmedos.
Allí le pidió que se quitara la ropa, la fotografió y trataba de engañarla diciendo que otra mujer estaba grabando cerca de ella. En ese momento, Alejandra supo que algo estaba mal.
El hombre abusó de ella y la grabó. Ella como pudo recordó el camino para salir de esa zona boscosa.
Durante meses, Daniela y Alejandra creyeron que lo que les había sucedido eran tragedias aisladas, sin embargo, meses después, las autoridades se darían cuenta de que el agresor estaba relacionado con cuatro mujeres más, incluyendo a Catalina Leyva, quien fue asesinada en 2024.
El terrible caso de Catalina Leyva
En 2024, Sandra Catalina Leyva, una tecnóloga en criminología, fue abusada y asesinada en un potrero de Ciudad Bolívar.
Pasó más de un año y no había pista de su victimario. Pero en medio de la investigación, las autoridades encontraron una coincidencia: en tres meses dos jóvenes fueron abusadas en el mismo lugar.
Un retrato hablado y un examen de fluidos practicado a una menor de edad permitieron establecer un patrón de denuncias sueltas que se encontraban hacía meses en los escritorios de la Fiscalía.
Por lo menos cuatro casos eran científicamente compatibles, entre ellos el de Catalina Leyva, de 24 años, quien dejó un espacio irremplazable entre su familia.
Fue el 8 de noviembre de 2024, un día que ella no se quedó en su casa, sino donde su novio, de donde salió hacia Ciudad Bolívar para cumplir con la cita.
Tras encontrarse con el hombre misterioso, Catalina alcanzó a enviar a su novio una foto del sujeto de espaldas con un angustiante mensaje. Sin embargo, este no respondió a su llamado de ayuda.
Abusada, golpeada, llena de morados y fracturas en el rostro, las uñas partidas y rastros de que había luchado por su vida hasta el último momento, así fue hallada Catalina.
Durante más de un año, el padre de Catalina esperó respuestas de las autoridades. La Fiscalía nunca los contactó, fue la familia la que se ofreció a llevar los elementos de prueba para que avanzara la investigación.
Sin embargo, en un mes, los nuevos investigadores encontraron las coincidencias, organizaron cronológicamente las denuncias que estaban en la Fiscalía. La secuencia reveló a 19 víctimas relacionadas con el mismo hombre, en 11 casos hubo abuso sexual y el agresor nunca usó preservativo.
Los casos se registraron entre 2023 y 2025, tres de ellos corresponden a menores entre 16 y 17 años que también fueron abusadas.
Así cayó el abusador serial
Con una agente de la Policía infiltrada, los investigadores intentaron ingresar al entorno digital para desenmascarar a este peligroso delincuente que ya había atacado a más de una decena de mujeres.
La investigadora avanzó con éxito en los filtros y recibió videos en donde se veía a mujeres en el mismo lugar en que habían sido abusadas Daniela y Alejandra, y en donde había sido asesinada Catalina.
La encubierta consiguió el cupo para grabar, sin embargo, el plan de las autoridades falló cuando pidió un contenido más explícito que no consiguió. Pero cometió un error que permitió salvar a una nueva víctima.
Con la ubicación y datos de otra joven, las autoridades lograron desplegar un dispositivo para capturar al violador.
Se trataba de Kardyn Daniel Montilla Banquero, venezolano que llegó en 2023 a Colombia. Su rostro coincidía con el retrato hablado que 10 mujeres identificaron como su agresor.
Fueron más de 40 mujeres posiblemente atacadas y más de 20 confirmadas. Finalmente, este abusador fue condenado a 50 años de cárcel.



