Policías asesinaron a un futbolista menor de edad y encubrieron el crimen: condenaron al autor a 44 años
En un fallo histórico el autor material del crimen ocurrido en Cartagena fue condenado a 44 años de cárcel.
Noticias RCN
11:08 a. m.
En las últimas horas, la justicia cerró uno de los casos más sensibles de abuso de autoridad. Un juez penal del circuito de Cartagena condenó a más de 44 años de prisión a un patrullero de la Policía Nacional por el homicidio de un joven futbolista menor de edad, ocurrido en agosto de 2020.
El fallo también estableció responsabilidades penales para otros dos uniformados que intentaron encubrir el crimen mediante reportes oficiales falsos.
La sentencia se dio luego de que se confirmara que el adolescente no representaba ninguna amenaza y que la versión presentada inicialmente por los policías implicados y que fue construida para justificar el uso injustificado de la fuerza pública.
Policías asesinaron a futbolista y fingieron un procedimiento
De acuerdo con lo probado en el juicio, los hechos se registraron el 24 de agosto de 2020 en el barrio San Francisco de Cartagena. Los patrulleros Octavio Darío Porras Vides, Iván Darío Olivo de Ávila y Esteban Gómez Ricard llegaron a un lavadero de automóviles donde se encontraba el menor. Allí, sin una causa aparente, agredieron físicamente al adolescente tras una discusión relacionada con información sobre el funcionamiento del establecimiento.
El joven, quien hacía parte de una escuela de fútbol en Cali y se encontraba temporalmente en la capital de Bolívar, huyó del lugar para evitar la golpiza, pero fue perseguido por los uniformados.
El patrullero Porras Vides, lo alcanzó y le propinó un disparo en el abdomen con el arma de dotación. El menor de edad fue trasladado a un centro asistencial y allí murió.
El montaje de los policías para encubrir el crimen
Tras la muerte del futbolista, los otros dos patrulleros involucrados elaboraron informes oficiales en los que afirmaron que el joven pertenecía a una pandilla y que había atacado a los policías con un arma artesanal.
Incluso, incorporaron a la cadena de custodia un artefacto hechizo con el que intentaron sustentar esa versión.
Los testimonios recopilados, las labores de policía judicial y los análisis balísticos desmontaron por completo su versión de los hechos.
Las pruebas concluyeron que el adolescente nunca portó ni utilizó un arma y que el artefacto presentado por los uniformados no era apto para disparar.
Este aspecto fue determinante para la Fiscalía, pues evidenció no solo el homicidio, sino una conducta posterior orientada a desviar la investigación.
En la sentencia de primera instancia, el juez condenó a Octavio Darío Porras Vides a 44 años y 2 meses de prisión por el delito de homicidio agravado. Por su parte, Iván Darío Olivo de Ávila recibió una pena de 13 años y 6 meses de cárcel por favorecimiento agravado, mientras que Esteban Gómez Ricard fue sentenciado a 14 años de prisión por favorecimiento agravado y falsedad ideológica en documento público.



