Ejército hace presencia en Filo Gringo tras escalada del ELN y las disidencias de las Farc
Así lo anunció el presidente Gustavo Petro en su cuenta de X.
Noticias RCN
03:09 p. m.
A través de redes sociales, el presidente Gustavo Petro aseguró que Venezuela le está haciendo daño a Colombia por “traquetear” en la frontera con la cocaína que se extrae en la región del Catatumbo por parte del ELN.
“Los mafiosos que sacan la cocaína por el norte de La Guajira colombo / venezolana son extranjeros, no latinoamericanos”, apuntó.
Diálogos con Maduro sobre situación en la frontera
También denunció que supuestamente habría funcionarios de la CIA que recibieron la orden de encontrar pruebas con las que presuntamente se mostrara que él es testaferro de Nicolás Maduro.
Frente a eso, negó serlo: “Han fracasado y fracasarán”. De la mano con este asunto, hizo referencia a las conversaciones telefónicas que ha tenido con el líder del régimen del país vecino.
“La mayor parte del Gobierno venezolano está dispuesto a esa coordinación (hacerle frente al narcotráfico en la frontera) y se han logrado operaciones importantes. En ambos lados, el ELN compra funcionarios”, afirmó.
Filo Gringo bajo ataque por grupos armados
Además, reiteró que mientras sea presidente, Colombia no se usará para invadir países; y volvió a cuestionar al Gobierno de Estados Unidos: “Le interesa el petróleo y no las vidas latinoamericanas a las que saca con violencia”.
Posteriormente, anunció que el Ejército ya está presente en Filo Gringo, zona rural de El Tarra por Norte de Santander. Desde hace varios días, el territorio está bajo fuego cruzado por el ELN y las disidencias de las Farc (Frente 33 Mariscal Antonio José de Sucre y el Bloque Magdalena Medio Comandante Gentil Duarte).
Los grupos armados se enfrentaron desde la noche del 30 de diciembre, dejando un alto saldo de familias víctimas de desplazamiento. La escalada se ha extendido a Tibú, también en Norte de Santander.
La Defensoría reiteró las recomendaciones hechas en la alerta temprana 17 de 2025 enfocada en Tibú. Desde mediados de noviembre, se advirtió sobre el peligro inminente de una escalada de estas proporciones.

